Ir al contenido principal

Entradas

¿Regresaste o te seguiste de largo? :: Terminando el 2009

"Las misericordias de Jehová cantaré perpetuamente; De generación en generación haré notoria tu fidelidad con mi boca" (Salmos 89:1). Termina un año y nuevamente viene el recuento de las bendiciones recibidas y otra vez "concluimos" que el Señor es fiel. Pero, ¿por qué nos esperamos al final del año? Y luego, motivados y "sensibilizados" por tanta bendición, le damos las gracias a Dios y prometemos (en silencio) ser mejores discípulos de Jesús y leer la Biblia y orar más seguido y asistir regularmente a la iglesia y... Todo lo que se nos ocurre que debemos prometer por haber sido Dios tan bueno con nosotros. ( * Suspiro * Lo cumpliremos, sí, los primeros cinco minutos del año... ) Pero, ¿por qué seremos como aquellos nueve leprosos de Lucas 17, que recibieron la salud pero no regresaron con Jesús? Nos paramos y gritamos "¡Jesús, Maestro, ten misericordia de nosotros en este año 2009!". Y Dios tuvo misericordia y nos bendijo, pero deambulamos...

Me duele el ánimo :: Soliloquio Introspectivo

Señor, estoy cansado. En ocasiones te he pedido fuerzas y recuerdo que cada vez me las concediste. También recuerdo bien cuando me hiciste ver que el descanso es importante, necesario para cuidar el templo de tu Santo Espíritu. Y veme hoy, Señor. Hoy mis pies no caminan tan rápido como ayer. Hoy mis manos no son tan diestras. La precisión en mis ojos ha disminuído. Y no es queja, Señor. No, no lo es. Y es que hoy, hoy me duele el cuerpo. Hoy me duele el tiempo. Hoy me duele el ánimo. En parte por mi culpa, lo admito y en parte porque el camino ha sido sinuoso y el trayecto accidentado y, sin embargo y solo por tu gracia, hoy no me duele la fe. A diferencia del dolor de hace unos años, hoy esa parte de mi, la fe, no está adolorida. A pesar de los embates "naturales" de la vida y de la oposición "natural" contra aquellos que quieren darte la vida entera, a pesar de todo, me has sostenido. Me has sustentado y hasta aquí me has ayudado. Gracias por enseñarme a andar po...

La vida del cristiano: Color de Rosa...

Dios nos bendice cada día. Muchos tenemos más de lo que realmente necesitamos y solamente por su gracia. Pero, y si un día tenemos carencias, enfermedad, problemas o si padecemos persecución, ¿será que Dios no se ha ceñido a su dicho? Y si nuestros amigos nos abandonan, nos hacen la vida cansada y los vecinos nos aporrean "nada más" por ser cristianos, ¿será que las promesas bíblicas no se han cumplido? John Piper comenta al respecto: Notas de:

¡Corre por tu vida!

"Corre de evangelios que solamente enfocan la fama y la prosperidad. Corre. Corre de aquellos que usan el nombre de Cristo por ganancias personales. Corre de aquellos que están picoteando tu bolsillo en el nombre de Jesús. Corre. Corre de evangelios que solamente enfocan mejoramiento propio. Corre. Corre de iglesias en donde los hombres y no Cristo son glorificados. Corre. Cuerpo de Cristo corre. ¡Huye! No toques cosas inmundas...". —Carter Conlon Hay ocasiones en que estamos en lugares peligrosos y no reaccionamos. Estamos en iglesias que no enseñan lo que la Palabra de Dios dice y que no tienen por Señor a Cristo. Y nos quedamos paralizados; ya sea por alguna comodidad enfermiza o por una ignorancia artificialmente justificada, pero nos quedamos estáticos. Dios nos ha dado Su Palabra para que sepamos cual es su voluntad y para que conozcamos el Evangelio verdadero, el Evangelio de nuestro Señor Jesucristo. Así que, te digo, si fuese necesario, ¡CORRE! GDS: Volvamos al E...

La oración de cada dedo

[De autor desconocido, lo recibí de mi hermano y amigo Daniel Sandoval, del ministerio " El Camino de la Vida ". ¡Gracias Daniel!] 1. El pulgar es el más cercano a ti. Así que empieza orando por quienes están más cerca de ti. Son las personas más fáciles de recordar. Orar por nuestros seres queridos es, como alguna vez lo dijo C. S. Lewis, una "dulce obligación". 2. El siguiente dedo es el índice. Ora por quienes enseñan, instruyen y sanan. Esto incluye a los pastores, maestros, profesores, médicos y servidores. Ellos necesitan apoyo y sabiduría para indicar la dirección correcta a los demás. Tenlos siempre presentes en tus oraciones. 3. El siguiente dedo es el más alto. Nos recuerda a nuestros líderes. Ora por el presidente, los congresistas, los empresarios, y los gerentes. Estas personas dirigen los destinos de nuestra patria y guían a la opinión pública. Necesitan la guía de Dios. 4. El cuarto dedo es nuestro dedo anular. Aunque a muchos les sorprenda,...

Un día me dijo...

"... y me dijo: Sígueme. Y levantándome , le seguí ". Murió por mí, me justificó, me perdonó, me rescató, me transformó, me salvó; me amó... ¿cómo no habría yo de seguirle? -------------------------------------------------------------- Marcos 2:14 b "... y le dijo: Sígueme. Y levantándose, le siguió". Notas de: