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¡¿Cuáles son tus sueños?!



Alguien escribió el siguiente párrafo en uno de los espacios de Ministerios Jesús 24x7:

"Nada ni nadie nos pueden llevar a renunciar a las metas, sueños y esperanzas, y menos a nuestra disposición de cambio. La decisión es personal. Y sólo quienes perseveran llegan a la meta. El Señor nos comunica aquella fuerza primaria de caracter, la cual hace que todo en la vida actúe con intensidad y precisión, Somos fortalecidos con poder y la fortaleza es continua, a nosotros vienen reservas de poder las cuales no podemos agotar".

—Un usuario en Facebook

La verdad es que es un tema constante este de "no renuncies a tus sueños", "alcanza tus sueños", "sueña en grande", "Dios quiere concederte los anhelos más grandes que tengas" y otras frases parecidas. No tiene nada de malo soñar... cuando estamos dormidos. Pero también despiertos soñamos y nos imaginamos lo que podría ser nuestra vida en el futuro. El soñar en el humano proviene de los anhelos del corazón que incitan a la mente a imaginar que lo que se desea, pueda convertirse en realidad un día. La pregunta sería, ¿qué anhela tu corazón? Bueno, tu corazón anhela siempre, invariablemente, alcanzar aquello que es preciado para ti, lo que es valioso, lo que es sublime de acuerdo con los principios grabados en él (cf. Mateo 12:35, 15:19).

Así que si tu corazón está lleno de codicia, avaricia y lujuria, vaya, de pecado, tus sueños serán moldeados por ello. Debemos tener mucho cuidado: aconsejar a las personas que sueñen y que persigan sus sueños hasta las últimas consecuencias traerá consecuencias desastrosas a sus vidas. Jesús nos dijo, en Lucas 9:23, que aquel que lo fuera a seguir, debería "negarse a sí mismo", que es equivalente a despojarse de todo lo que uno es y que incluye nuestros "sueños de grandeza". Dijo enseguida que deberíamos tomar nuestra cruz cada día, un símbolo de muerte diaria de nuestro ego y deseos terrenales, y terminó diciendo que le siguiéramos, lo que significa que nuestra mirada debe estar permanentemente puesta en Él, en sus pasos, en su persona, en su voluntad. Viviendo así, me pregunto, ¿cuáles deberían ser nuestros anhelos y sueños para el futuro en nuestras vidas?

La respuesta es sencilla (cf. Gálatas 2:20), ¿o no? Pero desear que eso suceda en nuestra vida y llegar a ese punto en el que nuestros sueños sean la voluntad de Dios, eso es lo difícil; se requiere de un verdadero cristiano para alcanzar esa meta.

Tus sueños, ¿han pasado de ser "logros personales anhelados" a una vida que cumpla la voluntad del Padre y sea instrumento en el cumplimiento de sus propósitos?

¡¿Cuáles son tus sueños?!



Mi respuesta breve al comentario mencionado al inicio de este artículo, fue la siguiente:

"Los sueños, metas y esperanzas son parte constituyente de nuestro yo, y Jesús dijo: "Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame" (Lucas 9:23) y después Pablo dijo: "Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí" (Gálatas 2:20). El poder que Dios nos da no es para cumplir nuestros más caros anhelos, sino para tener valentía en nuestro testificar de Cristo, enfrentar la prueba y tener victoria sobre el pecado. Dios le reveló a Pablo que en su debilidad (la de Pablo), Su poder (el de Dios) se perfeccionaba. Gloria a Dios, ¡Él es nuestra fortaleza!".


Comentarios

Jhoander Nuñez ha dicho que…
Dios te bendiga. soy de Venezuela. esto que escribiste realmente es en lo que Dios me ha procesado. Asi que hace un tiempo renuncie a mis sueños para vivir la voluntad de Dios. Y no es algo dificil cuando aprendes realmente quien es el centro de tu vida y para quien vas a vivir. Esta muy bueno tu blog.(esta mañana comentaba lo mismo con un hermano cristiano en la universidad

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