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Dialogo con un Creyente de "La Soberanía Culpable de Dios"



—Pe... pero, ¿qué haces?

—Nada, aquí esperando que Dios me quite este pecado.

—¡Pero eres tú quien lo está cometiendo! ¡Tú estás desobedeciendo!

—Bueno, sí, pero ya le había pedido a Dios que me lo quitara y mira...

—A ver, no entiendo.

—Es que, si Él no quita este estorbo de mi vida, seguramente es para permitirme o hacerme pecar para después usarme para algo, quizás para bendecir a otros, no lo sé... Es que tú no entiendes la soberanía de Dios...

—Estoy de acuerdo...

—¿Estás de acuerdo? ¿En que debo seguir esperando que Él me quite esto, que Él ya no me haga pecar?

—No, en que no entiendo la soberanía de Dios... ¡Mira que todavía estás aquí!

—(* ??? *)



—Oye...

—Sí, dime.

—Tenemos que hablar... "¿Tú piensas que eres una buena persona?"






La doctrina que yo llamo "La Soberanía culpable de Dios" nació en el Edén cuando Dios le preguntó a Adán: "¿Quién te dijo que estabas desnudo? ¿Acaso has comido del árbol del que les prohibí comer?", y entonces Adán, haciendo gala de su inteligencia espiritual y sapiencia teológica, le contestó: "La mujer que [TÚ] me diste por compañera me dio fruto de ese árbol, y yo comí". Resultaba ahora que Dios había tenido la culpa de todo por haber dado a Adán la compañera que finalmente le dio del fruto. Adán se desmarcó de su responsabilidad culpando a Eva como operadora de Dios para hacerlo pecar.

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