«Le pregunté a Jehová Dios: "¿Señor, por qué no debo buscar triunfar en el mundo?" y Él me contestó: "Porque no eres del mundo. Sin embargo, si yo así lo deseo y lo dispongo, harás cosas que a los ojos del mundo podrían significar que has alcanzado el éxito, pero será para gloria de Mi Nombre, para que Mi reino siga avanzando y tú, tú serás tan sólo mayordomo de lo que ponga en custodia tuya. Y vendré sin previo aviso y arreglaré cuentas contigo por lo que, si a tus manos llegara algo más de lo estrictamente necesario, ahora sabes para qué te lo habré dado"».
—David Franco, «La Carrera No Ha Terminado»
Hoy celebramos a quienes han tenido la valentía de mirar al cielo y decir un “sí, acepto” delante de Dios. Ser valiente es, cada día, elegir amar como Cristo , entregando el corazón en el altar del compañerismo y la fidelidad. No es casualidad que los llamemos "valientines", pues solo aquellos con un espíritu esforzado se atreven a nadar contra la corriente del individualismo, renunciando al "yo" para dar vida al "nosotros" que Dios diseñó. En un mundo donde lo efímero se exalta y el placer personal a toda costa se promueve, ellos abrazan el compromiso del "hasta que la muerte los separe". Un abrazo especial a cada matrimonio que hoy honra el plan original del Creador , rechazando las definiciones pasajeras y distorsionadas del amor, y aferrándose a ese diseño divino donde la fidelidad y la entrega diaria hacen que el amor de Dios fluya a través de sus vidas. Y así, en sus hogares, el amor de Cristo se refleja y Su gloria brilla . Que el Diseñado...
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