Y esto, conociendo el tiempo, que es ya hora de levantarnos del sueño;
porque ahora está más cerca de nosotros nuestra salvación que cuando creímos.
Romanos 13:11

Un blog de Ministerios Jesús 24x7®

sábado, 20 de marzo de 2010

Una fórmula para el éxito

Hoy me reglaron con este versículo bíblico, uno de mis favoritos:

"Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien" (Josué 1:8).

Cuando jovencito, me parecía una fórmula especial para el éxito en "todo" lo que se me ocurriera emprender. Pensaba que si leía la Biblia y trataba de vivir conforme a lo que en ella encontraba, entonces Dios bendeciría todo lo que yo hiciera.



Bueno, digamos que eso es verdad, sin embargo, he de decirte que hoy entiendo realmente esta fórmula: si leemos su Palabra, meditamos en ella, la hacemos parte integral de nuestros pensamientos y acciones, entoces todo lo que emprendamos será siempre con la mira puesta en Jesús y buscando hacer su voluntad.

Cuando te has rendido al señorío de Cristo tú mueres a tu propia vida y Él empieza a vivir en ti, por lo que, cuando emprendes algo nuevo, será buscando complacerle y honrarle.

Eso es ya en sí mismo un éxito; cualquier bendición que llegue posteriormente, será consecuencia de nuestra obediencia y de la misericordia de Dios. Nunca será el fin que perseguimos al obedecerlo.

La fórmula funciona, los que a veces no funcionamos somos nosotros a causa de nuestra avaricia y egoísmo.

¿Cuál es tu fin, tu búsqueda, tu meta, tu deseo en esta vida?

¿Qué clase de éxito quieres? ¿El que Dios promete o el que el mundo te ofrece? En tu respuesta está la evidencia de tu identidad.

Yo quiero la clase de éxito que Dios promete en Josué 1:8 y deseo para ti exactamente lo mismo.

domingo, 7 de marzo de 2010

5 cosas que debes incluir en tus oraciones cuando estás en medio de una prueba

1. Que bendiga a la gente que está actuando de mala fe (si acaso alguien lo está haciendo).

Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen (Mateo 5:44a)

2. Que me permita hacer un bien a quien en esta situación me esté haciendo mal.

haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen (Mateo 5:44b)

3. Que me permita comprender lo que Él me está mostrando y entienda cabalmente lo que está tratando conmigo.

Enséñame, oh Jehová, tu camino; caminaré yo en tu verdad; Afirma mi corazón para que tema tu nombre (Salmos 86:11)

4. Que todo se resuelva de acuerdo con su voluntad; sus propósitos son lo único que cuenta.

Jehová cumplirá su propósito en mí; Tu misericordia, oh Jehová, es para siempre; No desampares la obra de tus manos (Salmos 138:8)

5. Que mi fe se fortalezca como resultado de esta prueba.

para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo (1 Pedro 1:7)

Notas de: