Y esto, conociendo el tiempo, que es ya hora de levantarnos del sueño;
porque ahora está más cerca de nosotros nuestra salvación que cuando creímos.
Romanos 13:11

lunes 23 de enero de 2012

Dejémonos de tonterías :: Diálogo en una tarde de enero


—Ya dejémonos de tonterías.
—Pero, ¿y si se van de la iglesia?
—¿Quiénes?
—Los hermanos, los matrimonios, los jóvenes...
—¿Crees que se irán porque haremos las cosas como dice la Biblia y porque enseñaremos el consejo completo de Dios, sin psicología, sociología, filosofía, marketing ni "eventología"?
—Bueno, es que se les hará aburrido, no encontrarán algo que los ubique en su edad, sus intereses, su posición; sentirán que están en un lugar pasado de moda, fuera de época, retrógrada. ¡Vaya, no encontrarán algo que los identifique!
—¿Quieres decir que no es el Señor Jesucristo el que les da identidad, el que los "ubica" dentro de la iglesia y los hace miembros de una familia, hijos del Dios altísimo y redimidos por su sangre? Ya entiendo, se irán los que no tienen esa identidad.
—Em... algo así... pero...
—Sí, se irán porque no son de nosotros. Se irán porque buscan todo menos darle la gloria a Dios. Es triste... Este, déjame pensar un poco... ¡Lo tengo! Creo pero podemos hacer algo para remediarlo, ¿sabes?
—¡Sabía que entenderías! ¿Qué propones que hagamos? ¿Organizamos un concierto y dejamos que entren con su capuchino al culto?
—No, propongo que antes de que se vayan, les prediquemos el evangelio, ¿qué no te importa que algunos de los que hoy asisten, no sean salvos?
—...
—Ya dejémonos de tonterías...


"Salieron de nosotros, pero no eran de nosotros; porque si hubiesen sido de nosotros, habrían permanecido con nosotros; pero salieron para que se manifestase que no todos son de nosotros" (1 Juan 2:19).

Te recomiendo también que leas el artículo "¿También tú?".


sábado 31 de diciembre de 2011

Oración de Año Nuevo



¡Oh Señor! Sólo por tu amor hemos sido rescatados y por tu voluntad y poder hemos sido hechos tus hijos.

Sólo por tu misericordia y bondad hemos podido llegar hasta aquí. Sólo por tu fidelidad hemos recibido tantas bendiciones en el 2011.

Concédenos vivir una vida que te agrade en este nuevo año que iniciamos, agrádate también de nuestro servicio en tu reino y prospéranos en Tus caminos.

Que te busquemos sin descanso cada día y que pongamos nuestro empeño en obedecerte y cumplir tu voluntad.

Y finalmente pero más importante aún, que te amemos como Tú ordenas que lo hagamos.

Te agradecemos todo y todo te lo suplicamos en el nombre de nuestro Señor Jesucristo.

(Tomado de Ministerios Jesús 24x7)




Foto de Isidoro Merino

jueves 22 de diciembre de 2011

Por qué celebro la Navidad




Por qué celebro la Navidad
Por David Franco, Diciembre de 2011

Porque Él se hizo hombre
y no estimó el ser igual a Dios
como algo a lo cual aferrarse
y vivió y habitó entre nosotros
y fue obediente hasta la muerte
y muerte de cruz.

Porque Él caminó el sendero al calvario
en obediencia voluntaria al Padre
poniendo su vida para mi redención,
siendo levantado al tercer día por el Padre
dejándome a otro Consolador.

Porque Él ha pagado por mis culpas
y lavado con su sangre mi maldad.

Porque Él vive ahora y por todos los siglos
y estaré en su presencia por la eternidad.

Porque Él nació un día en un pesebre,
por eso, por esto, celebro la navidad.




martes 20 de diciembre de 2011

¿Por qué no debo buscar triunfar?

«Le pregunté a Jehová Dios: "¿Señor, por qué no debo buscar triunfar en el mundo?" y Él me contestó: "Porque no eres del mundo. Sin embargo, si yo así lo deseo y lo dispongo, harás cosas que a los ojos del mundo podrían significar que has alcanzado el éxito, pero será para gloria de Mi Nombre, para que Mi reino siga avanzando y tú, tú serás tan sólo mayordomo de lo que ponga en custodia tuya. Y vendré sin previo aviso y arreglaré cuentas contigo por lo que, si a tus manos llegara algo más de lo estrictamente necesario, ahora sabes para qué te lo habré dado"».

—David Franco, «La Carrera No Ha Terminado»

martes 29 de noviembre de 2011

El Rey Incrédulo

Autor desconocido

Cuentan que hace mucho tiempo había un rey que no creía en la bondad de Dios, aunque tenía un consejero piadoso al que llamaban Tomasín, que ante circunstancias adversas siempre decía: “¡QUÉ BUENO ES TODO! Dios nunca se equivoca".

Cuando el rey le preguntaba la razón, el súbdito le contestaba: “Rey mío, no se desanime ante ningún mal, porque todo lo que Dios hace es perfecto. Él nunca se equivoca”.

Un día el rey salió a cazar junto con su súbdito Tomasín. Sucedió que una fiera de la jungla los atacó. El súbdito consiguió matar al animal, pero no pudo evitar que su Majestad saliera herido perdiendo el dedo meñique de la mano derecha. El consejero le recordó al rey: "¡QUÉ BUENO ES TODO! Dios nunca se equivoca".

El rey, furioso por lo ocurrido, y sin mostrarle agradecimiento por salvarle la vida, le dijo: “¿Acaso Dios es bueno? Si lo fuera yo no hubiera sido atacado y no hubiera perdido mi dedo”. El buen Tomasín le respondió: “Rey mío, a pesar de todas estas cosas solamente puedo decirle que Dios es bueno y que quizá perder un dedo sea para su bien, pues todo lo que hace Dios es perfecto. ¡Él nunca se equivoca!”

El rey se indignó con la respuesta de su siervo y mandó que fuera preso a la celda más oscura y fría del calabozo. No obstante, cuando se llevaban a Tomasín, éste iba diciendo para sí: “¡QUÉ BUENO ES TODO! Dios nunca se equivoca”.

El rey volvió a salir de cacería, pero ahora fue atacado por una tribu de hombres salvajes y caníbales que vivían en la selva. Estos indios eran temidos por todos, pues se sabía que hacían sacrificios humanos para sus dioses y luego se comían a sus víctimas.

Así fue que inmediatamente después de capturar al rey, comenzaron a preparar, llenos de júbilo, el ritual del sacrificio. Pusieron al rey amarrado en un altar de piedra. Se acercó el sacerdote caníbal y se dispuso a abrirle el pecho para sacarle el corazón. Pero en eso observó las manos del rey y vio que a una mano le faltaba un dedo y furioso exclamó: “¡Este hombre no puede ser sacrificado, pues está defectuoso! Le falta un dedo de la mano y no podemos ofrecer a los dioses algo imperfecto”. Fue así que tuvieron que dejarlo libre, pues no les servía para el sacrificio.

El rey volvió al palacio pálido después de haber estado a punto de morir. Aliviado del susto mandó liberar su siervo Tomasín y pidió que se lo trajeran a su presencia. Al verlo, lo abrazó afectuosamente diciéndole: “¡Querido Tomasín! Ahora comprendo que Dios fue bueno conmigo. Has de saber que escapé porque no tenía uno de mis dedos. Te devuelvo tu libertad y te restituyo en tu cargo. Sólo me queda una duda en mi corazón. Si Dios es tan bueno, ¿por qué permitió que estuvieses preso, tú que tanto confías en Él y lo defendiste?”.

El siervo sonrió y le dijo: “Rey mío, si yo hubiera estado libre te habría acompañado en esa cacería. Y al ver que usted estaba incompleto, seguramente me habrían sacrificado en su lugar, ya que a mí no me falta ningún dedo. Por lo tanto debe acordarse y repetirse siempre: “¡QUÉ BUENO ES TODO! Dios nunca se equivoca”.

Fin



"En cuanto a Dios, perfecto es su camino, y acrisolada la palabra de Jehová. Escudo es a todos los que en él esperan" (2 Samuel 22:31).

"Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados" (Romanos 8:28).

Son tiempos difíciles. Son tiempos complicados. Son tiempos de inseguridad. Son tiempos en que llegamos a pensar que "todo lo malo" nos está sucediendo. Pero precisamente ahora es el momento de crecer en nuestra fe, de ser fortalecidos por la Palabra de Dios y de poner toda nuestra esperanza y nuestra confianza en el único que puede obrar en favor nuestro, sin importar las circunstancias: en el Dios Altísimo, el Dios vivo, único y verdadero.

¿Eres su hijo? Entonces el resultado está garantizado: será para tu bien.
¿No eres su hijo? Si no has puesto toda tu confianza y fe en Jesucristo, entonces no lo eres. Te invito a escuchar y leer este artículo. No lo dejes para mañana.


viernes 25 de noviembre de 2011

En respuesta al artículo "Visceral" :: Mayo 2010

En mayo del 2010 publiqué el artículo "Homosexualidad... este... mejor hablemos de otra cosa" y José Luis de Mardel me respondió dirigiéndome a un artículo suyo: "Visceral".

La respuesta mía a sus comentarios (o mejor dicho, a su artículo) la publico aquí, como complemento del artículo de mayo.



Hola José Luis y gracias por pasar por ¡Ya Levántate!

Me agrada la gente que se cuestiona y que revisa lo que cree y lo que debe hacer. Aprecio tu artículo y deseo hacer algunos comentarios que no escribí en mi post original (recordarás que preferí hablar de un tema "lateral").

El orden de Dios fue (y es) Hombre con Mujer. La homosexualidad, junto con todos los demás pecados son condenados por Él, sus estándares son muy, muy altos, imposibles de alcanzar, por ello Jesús tuvo que pagar el precio que merecía nuestro pecado. Pero tú conoces todo esto, se infiere de tus líneas. [Lector, si no estás seguro de lo que quise decir, puedes leer este artículo]

El asunto que comento en "Homosexualidad... este... mejor hablemos de otra cosa" tiene más que ver con la realidad de que el mundo va de mal en peor y hay poco que podemos hacer, aparte de obedecer y llevar el mensaje del Evangelio. No lo he dicho yo, lo ha dicho Jesús mismo, además del apóstol Pablo, por ejemplo. Así que, mi propuesta es, sin insertar aquí el tema del "homeschooling", iniciar el tan deseado cambio o restitución de valores desde uno mismo, en la casa con los hijos y desde ahí, el mismísimo núcleo de la sociedad, proyectar ese tan anhelado cambio. La vida es breve mi amigo, y prefiero dejar claras las verdades bíblicas en mi casa y trabajar de allí hacia afuera, que intentar afuera y olvidarme de los míos a causa del tiempo invertido en otros lares.

¿Que si tiene derechos los homosexuales en sociedades de unión (o algo así)? ¿Que si tienen el derecho de adoptar niños? Eso la ley lo decidirá, "chueco o derecho", como diría mi abuelo, quedará en el papel y tú y yo podremos estar o no de acuerdo. Pero la ley humana no invalida la Ley de Dios, que eso nos quede claro. ¿Que nos preocupamos más por estos temas del matrimonio "gay" en vez de ocuparnos de los niños sufrientes de la calle y otros asuntos también urgentes e importantes? Sí, en muchos casos, pero nuestras omisiones no cancelan los principios y mandatos de Dios; esos nunca cambiarán, como tampoco cambiará la oportunidad de regresar a Él mientras tengamos vida (Romanos 6:23, Juan 3:16).

Recibe un saludo desde México.

martes 27 de septiembre de 2011

Aquí estoy, Señor... Mis pecados no te son ocultos

Dios, tú conoces mi insensatez, Y mis pecados no te son ocultos. (Salmos 69:5)
Ya no soy digno de ser llamado tu hijo; hazme como a uno de tus jornaleros. (Lucas 15:19)
Ten piedad de mí, oh Dios, conforme a tu misericordia; conforme a la multitud de tus piedades borra mis rebeliones. Lávame más y más de mi maldad, y límpiame de mi pecado. Porque yo reconozco mis rebeliones, y mi pecado está siempre delante de mí. Contra ti, contra ti solo he pecado, y he hecho lo malo delante de tus ojos; para que seas reconocido justo en tu palabra, y tenido por puro en tu juicio. (Salmos 51:1-4)
Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad. (1 Juan 1:9)
Aquí estoy
Marcos Vidal - Alabanza y Adoración en Vivo Desde España

Hoy vengo a tu presencia
mis pecados no están ocultos ante ti
Tú ya lo sabes todo
y me arrepiento de verdad.

Aqui estoy limpiame
da tu luz a mi ser
que no quiero ocultar
mi maldad ante ti.

Aqui estoy clamo a ti
tu perdón llegue a mí
vuelve a ocupar
el primer lugar en mí.

miércoles 24 de agosto de 2011

Violando la ley en forma ética: porque se nos pega la gana

Hace un tiempo, leía un artículo en el que me apareció la siguiente frase (tomé nota de la frase pero lamentablemente perdí el enlace al artículo original):

“Cuando violamos una ley, lo hacemos en aras de la 'desobediencia civil'. Lo hacemos con ética. Lo hacemos en contra de aquellos que se lo han buscado".

Esta frase resume el pensamiento de aquellos que hoy en día, viven en la total relatividad, lejos de Dios y sus preceptos eternos.

Una pregunta obligada sería: ¿cuál es la ley superior que supuestamente está siendo transgredida y que define como éticas a las acciones tomadas en aras de la "desobediencia civil"? Y si la primera pregunta fuera ignorada, todavía habría que responder lo siguiente: ¿y quién define cómo y por qué alguien "se lo ha buscado"?

Al final de la historia y de acuerdo con esta forma de pensamiento, cada quién es libre de decidir cuándo y quién "se lo ha buscado" para entonces "desobedecer civilmente", violando una ley (o varias) y violentando la integridad del supuesto "culpable".



Me hace pensar en aquel pasaje del libro de los Jueces que dice: "En aquellos días no había rey en Israel; cada uno hacía lo que bien le parecía" (Jueces 17:6). Aunque, ¡espera! Aquí tampoco hay rey pero sí hay poder ejecutivo, legislativo y judicial, ¿qué no? Aún así, de todas formas y para esta sociedad postmoderna, eso no importa; hará lo que se le pegue la gana.

El problema grave para nosotros es que, este pensamiento se está aplicando actualmente aún dentro de las iglesias. Hemos establecido un tipo de "desobediencia civil en el reino de Dios" que ejercemos en cuanto alguien "viola" nuestros "derechos" y entonces, antes que inmediatamente, hacemos a un lado los preceptos de amor, respeto y justicia para emprenderla contra el ofensor y proporcionarle una cucharada de su propia medicina.

No, no, no, sea por ignorancia real o por omisión intencional, violar uno solo de los preceptos de Jehová Dios, se constituye en pecado; para el cristiano la "desobediencia civil en el reino de Dios" no existe. Por otro lado, la obediencia a sus preceptos, a su Palabra, no es opcional. La obediencia complace al Señor y le glorifica. La obediencia trae bendición y nos hace bienaventurados.

"Y Samuel dijo: ¿Se complace Jehová tanto en los holocaustos y víctimas, como en que se obedezca a las palabras de Jehová? Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios, y el prestar atención que la grosura de los carneros" (1 Samuel 15:22).

"Bienaventurados los perfectos de camino, Los que andan en la ley de Jehová. Bienaventurados los que guardan sus testimonios, Y con todo el corazón le buscan" (Salmos 119:1-2).



Déjame repetirlo una vez más: la obediencia no es opcional. La obediencia complace al Señor y le glorifica. La obediencia trae bendición y nos hace bienaventurados.

Obedezcamos su Palabra, ¡ya!


domingo 19 de junio de 2011

Más allá del genoma :: Recordando a mi padre

Más allá del genoma tu huella sigue indeleble; y a pesar de lo que otros pudieran pensar, tus aciertos y errores hoy constituyen un capítulo importante en la guía de vida que me fue asignada.



¡Si tan sólo te pudiera abrazar una vez más! ¡Si tan sólo pudiera decirte una vez más que te amo y que te he perdonado! ¡Si tan sólo pudieras ver a tu hijo, luchando cada día por parecerse más a tu Maestro!

¡Si tan sólo pudiéramos compartir el Salmo 23, una oración y cantar juntos "Alcancé Salvación"!

Y es que en el tiempo del Padre, tu hora de gozar de Su presencia llegó según su voluntad, aunque para algunos de nosotros haya parecido algo prematura.

Y mi hora también llegará exacta, inexorable, y entonces al fin podremos juntos compartir un canto por la eternidad...

Y veré a los míos, un tiempo después, llegar para reunirse conmigo y también cantar por lo siglos de los siglos, todos a una voz:

"Al que está sentado en el trono, y al Cordero, sea la alabanza, la honra, la gloria y el poder, por los siglos de los siglos"*


En memoria de Pablo Mario David Franco Reyes, mi padre.

* Apocalipsis 5:13

lunes 13 de junio de 2011

Gracias por todo, Señor :: Soliloquio Introspectivo

Señor, te agradezco todas y cada una de las cosas que me has dado; por todas las bendiciones que en tu infinita misericordia me has regalado. No, no las merecía, ni una sola de ellas pero Tú, Tú quisiste bendecirme con todas.

Señor, también te agradezco por las cosas que no me has dado aún y cuando te las he pedido, en ocasiones, insistentemente y Tú en tu infinita sabiduría me las has negado; casi nunca sé qué y cómo pedir con inteligencia y a pesar de ello, el Espíritu Santo intercede por mí.

Pero Señor, hoy te agradezco una tercer cosa, algo que antes no te agradecía por ignorancia o necedad, o quizás simplemente por orgullo: te agradezco por todo aquello que me has quitado. Sí, lo que teniendo un día, en tu infinita soberanía, decidiste retirar de mi alcance y pertenencia. No siempre entiendo los "porqués", pero en verdad te lo agradezco y también te suplico, te ruego que me hagas entender los "paraqués", aunque al final de la historia, sé que todo apunta siempre a "ser conformado a la imagen de Cristo".

Hoy me parece escuchar a Pablo...