Y esto, conociendo el tiempo, que es ya hora de levantarnos del sueño;
porque ahora está más cerca de nosotros nuestra salvación que cuando creímos.
Romanos 13:11

Un blog de Ministerios Jesús 24x7®

lunes, 1 de junio de 2015

"Tus" posesiones, échalas de ti... mejor te es perderlas...


Cuando hay algo, "propiedad" de la iglesia —un edificio, un campamento, un templo, una escuela, una cuenta bancaria o cualquier otra cosa—, que provoca a esta, o a algunos miembros, a codiciar el poder de decisión y el control económico para lograr algún fin, no importa que dicho fin sea "noble y santo", y no importa que se declare que es "para la gloria de Dios y la expansión del Evangelio", el destino de ese "algo", debería ser considerado a la luz de tres verdades:

1. Ese "algo" ha llevado a la iglesia al pecado de la codicia —y seguramente a pleitos y otros problemas—, que es ofensa a Dios y a los hermanos (Éx 20:17; Ro 13:9),

2. Ese "algo" se ha convertido en un ídolo, lo cual abomina nuestro Dios (Éx 20:4-6; Lv 26:1) y

3. Nuestro Señor Jesús dijo que si en nuestra vida existe algo que sea ocasión de caer en pecado, debemos desecharlo (Mateo 5:29-30).

¿Cuál es entonces el destino, necesario por obediencia y salud espiritual, de tales cosas?

Lo sé, es algo radical y no es fácil responder que haremos lo correcto: DESHACERNOS DE ELLO... allí la comprobación de lo dicho, respecto del ídolo en que tales cosas se han convertido. Este sería un buen momento para preguntarnos: ¿es Dios y su Palabra realmente lo más importante en nuestra vida, en la de nuestra familia, en la de nuestra iglesia?

¡Cuánto necesitamos arrepentirnos, pedir perdón a nuestro Dios, volver a Su Palabra y obedecer sin importar el costo!

"Por tanto, si tu ojo derecho te es ocasión de caer, sácalo, y échalo de ti; pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno. Y si tu mano derecha te es ocasión de caer, córtala, y échala de ti; pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno" (Mt 5:29-30).

"no mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas" (2 Co 4:18).

sábado, 30 de mayo de 2015

¿Y si estamos naufragando?


¿Y si la barca está haciendo agua visiblemente?
¿Y si el rumbo se ha perdido sensiblemente?
¿Y si arranchar se ve como una opción lejana?
¿Y si la bita para asegurar los cabos sueltos se ha perdido?
¿Y si adrizar parece ya imposible?

¿Y si la iglesia parece estar naufragando?

¿Qué haremos? ¿A quién recurriremos?

Mateo 8:24-26 nos da la respuesta: nuestro Señor hará, pero debemos recurrir a Él y a su Palabra:

"Y he aquí que se levantó en el mar una tempestad tan grande que las olas cubrían la barca; pero él dormía.Y vinieron sus discípulos y le despertaron, diciendo: ¡Señor, sálvanos, que perecemos! El les dijo: ¿Por qué teméis, hombres de poca fe? Entonces, levantándose, reprendió a los vientos y al mar; y se hizo grande bonanza" (RV60).

No debemos voltear a ver la tempestad, Pedro lo hizo y se hundió (Mateo 14:22-33), y no debemos dar la media vuelta y dejar de seguir a Jesús y de escuchar su Palabra —como algunos han hecho—; Pedro no lo pudo haber expresado mejor en aquella ocasión en que muchos le dieron la espalda al Señor:

"A partir de ese momento, muchos de sus discípulos se apartaron de él y lo abandonaron. Entonces Jesús, mirando a los Doce, les preguntó:

—¿Ustedes también van a marcharse?

Simón Pedro le contestó:

—Señor, ¿a quién iríamos? Tú tienes las palabras que dan vida eterna" (Juan 6:66-68 NTV).

Aferrémonos pues al Señor de la iglesia y seamos oidores pero también hacedores de Su Palabra...

¡Regresemos a la Palabra; vivamos en Su diseño!

miércoles, 27 de mayo de 2015

El "Reto Charlie, Charlie" :: ¡No juegues!

Una breve, muy breve pero importante advertencia.

No jueges el "Reto de Charlie Charlie" (promovido con el hashtag ‪#‎CharlieCharlieChallenge‬. Es una variante de la Tabla Ouija o Güija.

Este "juego" recién va poniéndose de moda y consiste en balancear un lápiz sobre otro dejándolos en forma de cruz. En cada uno de los cuadrantes formados por los lápices, se escriben las palabras "Sí" y "No". Entonces se hace una pregunta a un tal "Charlie" (de ahí el nombre del juego). En el sitio de BBC se explica: "el reto consiste en hacer preguntas que Charlie, un misterioso demonio, responde moviendo los lápices".

Por supuesto, hay un montón de videos que han sido hechos para ridiculizar este, debo decirlo, ridículo juego, pero el hecho de que sea o parezca "ridículo" no significa que sea inocuo. Ningún juego (o actividad) que pretenda hablar con los muertos o demonios y que tenga como propósito la adivinación, es aprobada por Dios.

"No os volváis a los encantadores ni a los adivinos; no los consultéis, contaminándoos con ellos. Yo Jehová vuestro Dios" (Lev 19:31).

"Y la persona que atendiere a encantadores o adivinos, para prostituirse tras de ellos, yo pondré mi rostro contra la tal persona, y la cortaré de entre su pueblo" (Lev 20:6).

"No sea hallado en ti quien haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, ni quien practique adivinación, ni agorero, ni sortílego, ni hechicero ni encantador, ni adivino, ni mago, ni quien consulte a los muertos" (Deut 18:10-11).

Podríamos abundar mucho más en el tema, pero por lo pronto, ¡usa tus lápices para escribir y no hables con ellos!

En serio: cuídate y honra a Dios.

Por favor, comparte este mensaje.

sábado, 14 de febrero de 2015

¡Feliz día de Tan Valientín!


Feliz día de Tan Valientín a todos los valientes que han hecho un pacto delante de Dios y de por vida, de compañerismo y fidelidad y para amar hasta el último segundo de sus existencias a esa mujer o ese hombre que el Señor les ha dado por esposa o esposo.

Y les llamo valientes por que ninguno que sea cobarde obedece a Dios en los asuntos de abandonar su "yo" hasta el punto de dar su vida para sujetarse inteligente y voluntariamente o para amar hasta el nivel en que Cristo amó a la Iglesia.

Un abrazo a todas esas parejas que hoy reman contracorriente, despreciando la postmoderna definición de amor y matrimonio y honrando la definición sublime y perpetua del Creador.

¡Felicidades hoy y cada día de sus vidas!

En el amor de Cristo,

David Franco
Ministerios Jesús 24x7

martes, 27 de enero de 2015

Semana complicada, semana bendecida


Esta semana ha sido complicada: familia, ministerio, iglesia, finanzas, trabajo, tiempo...

Solo por la gracia de Dios resistimos en la batalla y continuamos adelante, sabiendo que el Señor es nuestra ayuda y fortaleza.

Por otra parte, esta misma semana, ha sido de grandes bendiciones: familia, ministerio, iglesia, finanzas, trabajo, tiempo...

Y no, no me he equivocado al repetir dichos lugares comunes. A mi familia y a mí, Dios nos mostró en esta misma semana, en cada circunstancia difícil —que en algunos casos parecía imposible de poderse resolver—, que Él responde a nuestras súplicas y que es misericordioso; que aunque no siempre su respuesta es igual a nuestra petición, Sus tiempos y propósitos son perfectos. Si bien algunas veces recibimos cuanto esperábamos —y a veces mucho más—, otras veces su respuesta es como aquella que Pablo recibió: "Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad".

Esta semana ha sido complicada y de grandes bendiciones: ¿cómo no alabar y bendecir a mi Padre a través del sosiego pero también de la tormenta? ¿Cómo no glorificar el nombre del que me ha prometido no dejarme ni desampararme? ¿Cómo no decir: "Bendice, alma mía, a Jehová, Y bendiga todo mi ser su santo nombre"?

martes, 6 de enero de 2015

En todo lugar y sin cesar


"Quiero, pues, que los hombres oren en todo lugar, levantando manos santas, sin ira ni contienda" (1 Timoteo 2:8).

La indicación es clara: Pablo habla de que oremos, los varones, en todo y cualquier lugar —implicando que lo hagamos también en cualquier tiempo, como leemos en 1 Tesalonisenses 5:17—, buscando que nuestra vida, consagrada y rendida a Dios, respalde nuestras oraciones.

Matthew Henry comenta respecto de este versículo:

"En los tiempos del evangelio la oración no debe limitarse a una casa de oración en particular, pero los hombres deben orar en todas partes. Debemos orar en nuestros cuartos, orar en nuestras familias, orar cuando comemos, orar cuando viajamos, y orar en las asambleas solemnes, sean públicas o privadas. Debemos orar con amor; sin ira ni contienda, sin enojo con nadie. Debemos orar con fe, sin dudar y sin debatir".

Varones: si no están orando sin cesar, en todo tiempo y lugar, buscando vivir la voluntad del Señor —amándole a Él y amando al prójimo—, ya es hora de que lo hagan; no esperen a nadie, solo háganlo.

Busquemos y agrademos a Jehová Dios, ¡oremos, hombres, oremos!

martes, 30 de diciembre de 2014

Omniconectividad en Dispositivos Personales


Hoy en día estamos viviendo lo que yo denomino "Omniconectividad en Dispositivos Personales", que nos está llevando, paradójicamente, a una forma de relación presencial fragmentada a causa de las interrupciones generadas por ella. En otras palabras, estamos desconectándonos de los presentes mientras que nos mantenemos presentes con los ausentes; esa es nuestra absurda realidad.

Y no es que me resista al cambio en nuestro "Paradigma de Conectividad Relacional Humana", como yo le llamo, al que la tecnología nos está empujando. A lo que me resisto es al abandono de los buenos modales, el trato respetuoso y la atención considerada en la convivencia presencial entre las personas; eso que nuestros abuelos llamaban "buena educación".

¿Abandonaremos instruir a los nuestros acerca de la forma correcta de convivir y relacionarse con su prójimo? ¿Dejaremos que la tecnología "reprograme" nuestros principios y valores o la usaremos como herramienta normada por ellos?

Digo, pero también pregunto.


EDICIÓN: Hoy 31 de diciembre de 2014, me encontré este artículo en "El Excelsior" que habla precisamente de cómo los gadgets han venido a provocar que las personas sean ignoradas cuando hablan y a dañar la convivencia familiar. Da clic aquí para leer el artículo.

martes, 28 de octubre de 2014

¿Y qué si no participas?


¿Y qué si no participas en la "celebración" del Halloween, que ocurre un solo día? Digo, pero también pregunto.

Hoy se hace mucho alarde de que debemos participar como una demostración de la gracia de Dios hacia nosotros. Pero yo pregunto, ¿por qué? ¿Por qué participar en un "festejo" de algo que a Dios no le agrada? Algunos hasta han llegado a decir que debemos ser como Jesús, al punto de que nos llamen "comilones y borrachos", como a Él le llamaron alguna vez. ¿En serio? Cuando leí ese comentario tuve la esperanza de que el autor explicara que era una ironía, pero nunca lo dijo. Me pregunto por qué nunca dijo que cuando Jesús convivía con los pecadores, había salvación durante estas reuniones (¿recuerdan a Zaqueo, por ejemplo (Luc 19:5-9)?). Los consejos que he leído recientemente, NUNCA dicen que aproveches para presentar el evangelio, de hecho, uno que leí hace unos días, dice que "dar folletos" es algo que deberías dejar de hacer en esa fecha. Y me surge una pregunta: ¿criticó Jesús a Juan el Bautista, el que no tomaba vino ni andaba en "fiestas", por no ser calificado como "comilón y borracho"?, ¿o acaso no fue de él de quien Jesús dijo que "Entre los que nacen de mujer no se ha levantado otro mayor" (Mat 11:11)?

Y si nos urge tanto ser "misionales" en ese día (he visto este "consejo" tanto en sitios donde escriben "reformados" como en sitios donde hablan "misionales"), ¿qué pasó con los otros 364 días del año? Si hemos vivido como verdaderos cristianos (deja a un lado los motes y autocalificaciones), entonces aquellos que nos rodean, sabrán como pensamos y que nuestra "no participación" en este "festejo" no obedece a una intolerancia, sino a una convicción, y sabrán cual convicción es esa: nosotros festejamos la vida y al Dios que la provee y la sustenta (cf. Mar 12:27). Celebramos a nuestro Señor Jesucristo.

¿Qué, lo que buscan esos consejos es hacer sentir mal a un hermano que no participa del Halloween o del Día de Muertos, preguntándole por qué no se involucra en estos festejos para mostrar su amor cristiano? Espero que no sea esa su intención. Mejor deberían recordarnos nuestra responsabilidad preguntándonos por los otros 364 días del año (cf. Gál 2:20), ¿qué no?

martes, 21 de octubre de 2014

Fija tus ojos...


En muchas iglesias, hoy se entona un himno titulado: "Pon tus ojos en Cristo". Cuando yo era niño, este himno se cantaba con al menos una palabra diferente; la primera línea decía: "Fija tus ojos en Cristo". Siempre me gustó más esa versión, y cuando entono el himno, aunque suelo decir la palabra "Pon", en mi corazón entono "Fija".

Y es que las palabras en verdad son importantes. "Poner" solo implica colocar algo en algún lugar, pero "Fijar", eso es algo más específico, significa "asegurar, clavar algo en un lugar o cosa" y en referencia a la mirada, significa "dirigir o centrar intensamente la mirada o la atención en una persona o cosa". Y si "fijamos" nuestra mirada en Cristo, si la aseguramos, la dejamos permanentemente centrada en Él, toda nuestra vida, todas nuestras acciones, pensamientos y palabras, estarán dirigidas por Sus palabras, por Sus preceptos.

Pero no solo lo anterior es cierto, sino que el fijar nuestra mirada en Jesús hace que la vida abundante que Dios nos prometió, sea una realidad tangible pues de Cristo —nuestra única y total referencia para vivir— mana nuestro gozo (Jn 15:11), esperanza (1 Tim 1:1), paz (Ef 2:14), sabiduría y conocimiento (Col 2:3), y todo ello no depende de nuestros méritos sino de Su gracia.

¡¿No es maravilloso saber que Cristo es suficiente para nosotros?!

"Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad, y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad" (Colosenses 2:9-10, énfasis añadido).

Así que no desmayes hermano: no necesitamos a nadie ni nada más que a Cristo.

"Gracia y paz a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo. Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo" (Efe 1:3-3).

¿Te han ofendido? ¿Han levantado falsos en contra de ti? ¿Te han descalificado y mentido respecto de tu testimonio? ¿Has visto manipulación o mentiras contra tus amigos o familia? ¿Has presenciado injusticias cometidas en contra de los que estimas y amas? Y lo peor, ¿ha sucedido dentro de la iglesia?

Hermano, no fijes tu mirada en los hombres; ni en los amigos, ni en los familiares, ni en los líderes y pastores. ¡Fija tu mirada en Jesús!

Los hombres fallamos, flaquea nuestra fe, por momentos —a veces largos— se diluye nuestra integridad y los resquicios de la vieja naturaleza afloran y dejamos que nuestras concupiscencias nos seduzcan y llegamos a ofender, mentir, dañar; damos lugar al diablo. Pero Cristo es fiel, es perfecto, es Dios mismo: nuestro Salvador y Señor y el ejemplo y modelo a seguir y a imitar. Él nunca falla, nunca se desdice, nunca te deja, nunca te abandona, nunca cambia. Él es suficiente y tu gozo, paz y esperanza deben depender de Él y de nadie más; Cristo es suficiente, ¡fija tu mirada solo en Él!

No te desanimes, cobra ánimo y continúa sirviendo al Señor y a tus hermanos; prosigue con fe, valor y entusiasmo a la meta (Fil 3:13-14), porque Jesús dijo: "Yo estaré siempre con ustedes, hasta el fin del mundo" (Mat 28:20 TLA).

Y, habiendo muerto a ti mismo, fijando tu mirada en el Salvador, podrás entonces, aún habiendo sido herido, soportar y perdonar a tus hermanos (Col. 3:13), glorificando y honrando así el nombre del Señor.

Y si eres uno de los que han ofendido a tus hermanos, ten presente y muy claro esto: hemos sido comprados por precio, por la misma sangre, hemos sido perdonados sin merecerlo, hemos sido hechos hijos de Dios: entonces vivamos como lo que somos, dejando a un lado los comportamientos comunes en los del mundo ("amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia", Efe 4:31) considerando cada día, lo que expresara el apóstol Pablo en su carta a los Gálatas:

"Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí" (Gál 2:20).

¡Fija tus ojos en Cristo!



Una nota personal acerca de la traducción del Himno:
La letra original, escrita por Helen Howarth Lemmel, quien lo escribió a los 55 años de edad, cuando ya había quedado ciega, dice en el coro: "Turn your eyes upon Jesus", que bien se puede traducir como "Fija tus ojos en Cristo". Supongo que la idea de respetar una nota blanca (dos tiempos) en vez de dividirla en una negra con puntillo y una corchea (un tiempo y medio la primera y medio tiempo la segunda), fue la que llevó a cambiar la mejor traducción "Fija" por "Pon". Si me preguntaran a mí, como traductor y compositor, no dudaría ni un segundo en elegir la palabra "Fija".

jueves, 2 de octubre de 2014

¿Evidencia de bendición y madurez espiritual?


En las últimas semanas he podido leer y escuchar declaraciones que casi me dejan en un estado de shock. No por las declaraciones en sí mismas, sino porque proceden de hermanos de diversas iglesias que se consideran de sana doctrina. Solo les diré que, aunque parezca sorprendente, dichas declaraciones muestran el nivel de humanismo, materialismo, feminismo, machismo y algunos otros "ismos" en la mente de algunos —tal vez muchos— cristianos.

Lo que se puede entender de lo que estos hermanos han dicho, es que parece no ser importante cumplir con el diseño de Dios para la familia y la iglesia, sino alcanzar las metas individualistas como evidencia de la bendición de Dios; no es importante que cada miembro de la familia y de la iglesia se presente como sacrificio vivo (Rom 12:1), sino que la prioridad se centra en presentar resultados en moneda, contante y sonante (cf. Mateo 6:24), en número de personas "afiliadas" (cf. Juan 6, en esp. v. 66) y en bienes inmuebles (cf. Hechos 17:24-25) como evidencias de la madurez espiritual —a lo que llaman "crecimiento"— de la iglesia.

¿Cuál es la medida de madurez espiritual para ti? ¿Cómo ponderas el crecimiento de tu iglesia?, ¿con números y estadísticas o con la Palabra de Dios? Recuerda que el trabajo de la iglesia no es hacer colectas, ni reclutamiento, ni construcciones; el trabajo es hacer lo que Dios la diseñó para hacer.

"Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén" (Mateo 28:18-20)

"Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo" (Efesios 4:11-13, énfasis añadido)

¡Seamos iglesia entonces!