Y esto, conociendo el tiempo, que es ya hora de levantarnos del sueño;
porque ahora está más cerca de nosotros nuestra salvación que cuando creímos.
Romanos 13:11

jueves, 2 de octubre de 2014

¿Evidencia de bendición y madurez espiritual?


En las últimas semanas he podido leer y escuchar declaraciones que casi me dejan en un estado de shock. No por las declaraciones en sí mismas, sino porque proceden de hermanos de diversas iglesias que se consideran de sana doctrina. Solo les diré que, aunque parezca sorprendente, dichas declaraciones muestran el nivel de humanismo, materialismo, feminismo, machismo y algunos otros "ismos" en la mente de algunos —tal vez muchos— cristianos.

Lo que se puede entender de lo que estos hermanos han dicho, es que parece no ser importante cumplir con el diseño de Dios para la familia y la iglesia, sino alcanzar las metas individualistas como evidencia de la bendición de Dios; no es importante que cada miembro de la familia y de la iglesia se presente como sacrificio vivo (Rom 12:1), sino que la prioridad se centra en presentar resultados en moneda, contante y sonante (cf. Mateo 6:24), en número de personas "afiliadas" (cf. Juan 6, en esp. v. 66) y en bienes inmuebles (cf. Hechos 17:24-25) como evidencias de la madurez espiritual —a lo que llaman "crecimiento"— de la iglesia.

¿Cuál es la medida de madurez espiritual para ti? ¿Cómo ponderas el crecimiento de tu iglesia?, ¿con números y estadísticas o con la Palabra de Dios? Recuerda que el trabajo de la iglesia no es hacer colectas, ni reclutamiento, ni construcciones; el trabajo es hacer lo que Dios la diseñó para hacer.

"Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén" (Mateo 28:18-20)

"Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo" (Efesios 4:11-13, énfasis añadido)

¡Seamos iglesia entonces!

miércoles, 24 de septiembre de 2014

¿Medicina para la "selfitis"?


Estados Unidos.- La Asociación Americana de Psiquiatría (APA, por sus siglas en inglés) acaba de confirmar lo que todos empezamos a pensar hace ya un tiempo, tomar selfies es un trastorno mental.

El trastorno que padecen los amantes de tomarse fotos a sí mismos se ha denominado "selfitis", según indicaron los miembros de la APA durante su reunión anual, celebrada en Chicago hace unos días.

Se definió a la "selfitis" como:

"El deseo compulsivo obsesivo para tomar fotos de uno mismo y publicarlos en los medios sociales como una forma de compensar la falta de autoestima y para llenar un vacío en la intimidad".

Fuente en línea: SDPnoticias.com


El problema realmente reside en el corazón, y el síntoma es el narcisismo o la baja autoestima o la "alta autoestima" o la adicción a la autopromoción —a cualquier nivel y en cualquier sabor en que se presenten—. Actualmente tenemos la tecnología para hacerlo patente a nivel global, gracias a Facebook, Twitter, Instagram y otras redes, y gracias también a los celulares que hoy en día ya cuentan con cámaras. En mis épocas de juventud, autopromoverse con fotografías requería de una pequeña fortuna y no había algún foro "tan" público para exhibirse; bueno, sí, el Zócalo de la Cd. de México en un 15 de septiembre a las 10:30 de la noche, por ejemplo.

Sé que este asunto afecta a muchos conocidos, hermanos en la fe y hasta a familiares, y aunque se vea como una "etapa normal", sobre todo en la adolescencia, no deja de ser un problema del corazón. Todos, en mayor o menor grado, luchamos con esto de la autopromoción —o búsqueda de aceptación—, por causa de una autoestima mal entendida o por la simple hinchazón del ego. Felizmente, esta selfitis tiene una solución pues existe ya una "medicina" simple —aunque difícil de aplicar— para curarla: entender qué somos delante de Dios y de los demás, y qué espera Él de nosotros.

"El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios. Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados" (Rom 8:16-17).

"Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno" (Romanos 12:3).

"Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo" (Filipenses 2:3).

"No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él. Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo. Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre" (1 Jn 2:15-17).

miércoles, 17 de septiembre de 2014

Temamos a una oración


Hay una oración a la que todo cristiano debería temer.

Es una que puede ser elevada por alguien a quien le debe estar sujeto porque Dios lo ha puesto como autoridad sobre él o alguien a quien le debe lealtad, protección y cuidado —como su esposa—, porque Dios así se lo ha demandado.

Es la oración que puede surgir de un corazón que busca a Dios y su voluntad y que es elevada en favor de uno que se ha alejado, que a violado su pacto, que ha abandonado la sujeción y que insiste en su pecado.

Es esta oración que dice:

"Señor, he cumplido con lo que me has pedido para guiar, ayudar, animar, exhortar y reprender a este tu hijo y lo he amado con el amor que Tú me has dado para él. Pero Padre, aunque seguiré haciendo lo que tu esperas de mí, hoy lo llevo a ti en oración y te pido que Tú trates con él; yo estaré presto para acompañarle en lo que venga por tu disciplina y corrección. Dame fuerza, paciencia y amor para estar ahí hasta que completes lo que sea que hayas determinado para él".

Hermanos, créanme: no queremos que alguien ore así por nosotros.

"Porque Jehová al que ama castiga, Como el padre al hijo a quien quiere" (Proverbios 3:12).

"Porque el Señor al que ama, disciplina, Y azota a todo el que recibe por hijo" (Hebreos 12:6).

Retomemos el camino, si acaso nos hemos desviado y mantengámonos fieles al Señor en todo.

lunes, 1 de septiembre de 2014

Es mi Pastor


"Es mi Pastor"
David Franco, 29 de agosto de 2014

Hoy en la mañana me habló mi Pastor:
me dio palabras de consuelo y exhortación.

Me dijo que siempre está al pendiente de mi familia y al pendiente mío.
Me dijo que nada debo temer y que siga por ese estrecho camino.
Me recordó que Él me conoce y que yo lo conozco a Él.

Me dijo que tuviera ánimo,
que su vara y su cayado son para protegerme y guiárme;
y que también a veces, para corregirme y disciplinarme.
Me dijo que el pasto verde que a veces piso,
y la tierra seca por la que a veces ando,
son lugares comunes por su presencia,
pues sin excepcion alguna, Él siempre está a mi lado.

Me hizo recordar que nunca me deja ni me desampara,
y que en la vida y en la muerte,
vivo permanezco por su poder y por su gracia.
Él es el Pastor que nunca falla: fiel a sus palabras y promesas.
Es mi Pastor, el buen Pastor, quien su vida dio por mi, su oveja.

Él, Jesús, Él es mi Pastor.


jueves, 3 de julio de 2014

"El hogar de sus sueños" :: ¿Hogares cristianos?


¿Cuantos hogares cristianos se consumen lentamente por dentro, como dice esta canción? Necesitamos a Cristo, no como invitado de nuestros hogares, sino como el centro y dueño de la vida de cada miembro de la familia. Y necesitamos de la Palabra de Dios reflejada en cada pensamiento, palabra y acción de los padres y de los hijos. Y vivir en el diseño de Dios para la familia.

¿Tomarán su papel, esposo y esposa, padre y madre, de acuerdo con la voluntad escrita del Señor? ¿Volverán los padres su corazón hacia sus hijos? ¿Y volverán los hijos su corazón hacia sus padres? (cf. Malaquías 4:6; Efesios 5:22inf)

¡Padre, ayúdanos!


"El hogar de sus sueños"

Esa gran oficina que era su sueño,
ahora se parece más a una prisión.
En algún lugar del ascenso corporativo
quedó varado el guerrero.
Ahora él es tan solo un trabajador en una rutina diaria
que roba sus años y adormece su mente.
Su fuerza disminuye, sus sueños se desvanecen;
Esta no es la vida que planeaba.

Ella no puede dormir porque él permanece despierto toda la noche
viendo una pantalla que le dice mentiras:
que el césped es más verde del otro lado de la cerca.
Así que ella está en el gimnasio batallando contra su edad,
para verse joven otra vez y calmar sus temores
de que nunca será suficiente para él,
mientras su mirada es capturada por un hombre joven.

Ahora, ellos están atrapados en sus propios mundos, en sus propias luchas, con sus celulares y sus puertas cerradas.
Es extraña la quietud y paz que parece haber,
mientras ellos están solos aunque juntos
en el hogar de sus sueños.

La hermana menor, la princesa de dieciséis años,
perdida en algún lugar entre sus juegos infantiles
y su recién adquirido sueño de un príncipe azul.
Y el cuarto del hermano mayor, lleno de trofeos que gritan su nombre
pero que él cambiaría junto con toda su fama escolar
por unos momentos de jugar al balón con su héroe.

Y ahora todos se encuentran vestidos con sus mejores galas dominicales,
sentados correctamente, justo como el resto de las personas,
cantando himnos acerca de la paz y el reposo que Jesús ofrece gratuitamente.
Y de repente, los hijos miran a su padre que se levanta
y toma con manos temblorosas a su esposa.
El hermano se arrodilla al lado de su padre mientras que la princesa mira a los ojos a su madre.
Las lágrimas de ellos rasgan las paredes mientras papá ora:

"Estamos atrapados en nuestros propios mundos y luchas, con nuestros celulares y nuestras puertas cerradas;
Padre, solo Tú puedes salvar a nuestra familia.
Y la edificaremos en esta Roca; construiremos sobre esta Roca
el hogar de nuestros sueños".


Canción: "House Of Their Dreams" por Casting Crowns
Traducción libre: David Franco

jueves, 12 de junio de 2014

La presencia del padre de familia :: Reflexiones breves


"En una reseña de 36 estudios de todo el mundo —realizados por la Universidad de Connecticut, EE.UU. y publicados en el periódico Personality and Social Psychology Review—, unos investigadores descubrieron que el amor paternal es fundamental para el desarrollo y que los niños que no lo reciben son más ansiosos e inseguros durante la infancia como así también más hostiles y agresivo en la adultez" (Fuente en línea: Prodigy MSN).

La presencia del padre en la familia, no se refiere solamente a que duerma en la misma casa: la cantidad de tiempo que esté presente, proporcionará la oportunidad de tener tiempo de calidad con su esposa y sus hijos.

"¡Escucha, pueblo de Israel! Nuestro único Dios es el Dios de Israel. Ama a tu Dios con todo lo que piensas, con todo lo que eres y con todo lo que vales. Apréndete de memoria todas las enseñanzas que hoy te he dado, y repítelas a tus hijos a todas horas y en todo lugar: cuando estés en tu casa o en el camino, y cuando te levantes o cuando te acuestes. Escríbelas en tiras de cuero y átalas a tu brazo, y cuélgalas en tu frente. Escríbelas en la puerta de tu casa y en los portones de tu ciudad (Deuteronomio 6:4-9 TLA).

martes, 10 de junio de 2014

¿Qué ven nuestros pequeños en la TV?


El siguiente extracto, ha sido obtenido de un artículo que reseña un estudio conducido por dos investigadores del departamento de Dibujo de la Universidad de Granada. El estudio lleva por título: "Análisis de los dibujos animados emitidos en televisión: personajes, estilos y mensajes".

Los mensajes negativos están ocultos en muchas historias: Niños que insultan a su madre [...] madres que pierden los nervios con facilidad y gritan y pegan a sus hijos [...] Buenos amigos que se maltratan física y psicológicamente como única forma de resolver sus problemas hasta el punto de sacarse los ojos [...] Protagonistas holgazanes, despistados, que van mal en los estudios y nunca obedecen a sus padres.

[...]

Extrema violencia en capítulos cargados de odio y sed de venganza [...] Una mujer que recibe constantes abusos y denigraciones de un personaje a quien consideran su jefe y su dueño, que además la insulta y agrede físicamente [...] aparecen secuencias de armas y figuras fumando, algo totalmente vetado hoy en el horario televisivo infantil.

[...]

La violencia es la trama que siguen el 27% de las series de dibujos animados. [...] La violencia aparece de formas muy distintas [...]. El problema es cuando la violencia se utiliza para generar tensión y mantener la diversión y la atención. Ocurre en series en las que se da sistemáticamente un maltrato entre amigos del colegio, que tienen una relación de amor odio o que uno es más poderoso y se aprovecha del otro gastando bromas pesadas, burlas, pegando [...] En algunas series hay sexismo, violencia, sexo y alcohol [...]

«Los protagonistas son alcohólicos, holgazanes, utilizan a sus mujeres como objeto y ellas se muestran complacientes... Un niño al que se le ofrece este comportamiento como algo gracioso y heroico sólo puede comprenderlo de forma literal, ya que aún no tiene suficiente criterio para diferenciar la ficción de la realidad», indica el estudio. (Fuente en línea)

Este estudio se realizó en España, pero créeme, en Latinoamérica no "cantamos tan mal las rancheras", como diríamos en México: tenemos muchos de los mismos programas, y si se hiciera algún estudio similar, los resultados serían casi los mismos.

Muchas de las veces que toco este tema con algunas personas, no falta quien me diga: "Sí, ya lo sabía". Y sí, digo, ya lo sabíamos desde "hace decenios", o al menos eso nos gusta presumir, pero "saberlo" y hacer algo al respecto son cosas muy diferentes.

Hace ya varios años, en una plática con un grupo de hermanos en la fe, les comentaba este asunto del cuidado que deberíamos tener con nuestros pequeños respecto de lo que veían y escuchaban en todos los medios, principalmente la TV, que es lo que más a mano tenemos. Una hermana me dijo: "Sí, ya lo sabía y antes, me sentaba a ver los programas con ellos y al terminar, les explicaba si algo era incorrecto". Entonces le pregunté: "¿Antes?", a lo que respondió: "Sí, antes, ahora ya no tengo tiempo". Me sorprendió un poco su respuesta, así que hice otra pregunta: "Pero, ¿sí revisas la programación y les permites ver solo lo que es 'más sano', verdad?". Con un suspiro y algo de displicencia, respondió: "Es que no tengo tiempo y eso requiere de invertir toooda la tarde".

Sí, todo lo que tiene que ver con "cuidados y mejores prácticas de paternidad" lo sabemos desde que eramos niños, claaaro, ¿qué no? Pero si por ahí asoma algo de humildad en nosotros, deberíamos escuchar nuevamente acerca de "eso" que creemos tener bajo total y absoluto control y dominio y revisar si estamos haciendo lo necesario para cuidar la mente, el corazón y el espíritu de nuestros pequeños. No poner atención a esto y dejarlos solos en el mundo de los medios audiovisuales, es contribuir a que tropiecen, lo cual para nuestro Señor Jesucristo, es algo gravísimo:

"Cualquiera que haga tropezar a uno de estos pequeñitos que creen en mí, mejor le fuera si se le atase una piedra de molino al cuello, y se le arrojase en el mar" (Marcos 9:42).

Cuidemos su integridad: es parte de nuestra responsabilidad en esta vida.


martes, 13 de mayo de 2014

Escribir o no escribir, esa es la ironía


En la "blogsphere" o mundo de los blogs y en las redes sociales, abiertas a todo tipo de lector, las publicaciones de los diferentes ministerios pueden jugar un papel muy importante. Sin embargo, hay que notar algo: entre todos los lectores que llegan a leer en estos medios, hay en verdad de TODOS los tipos y estilos.

Los tipos... de lectores

Está aquel que lee el título y con eso emite toda clase de juicios: que sí es un mal título, que si el artículo no es bueno, que si el contenido es herético, ¡y todo a partir de un simple título!

Los hay también como el lector que hace un "escaneo visual" al artículo y siente que ya se enteró de la posición doctrinal del que escribe, pero habiendo omitido leer el artículo completo, pierde los detalles que aclaran con precisión la postura del autor, pudiendo, o bien juzgar equivocadamente el contenido, o pensar que ha aprendido algo, cuando en realidad ha asimilado su propia opinión condimentada con una que otra idea incompleta de lo que ha "leído".

Y está también el tipo de lector que lee el título y los primeros cuatro renglones del artículo y se lanza en contra del autor, o a favor de este, sin siquiera pensar que probablemente ha leído las frases provocativas puestas allí —con minuciosidad e intencionalidad— por el autor, para llevar a los lectores al resto del artículo y establecer un punto particular que ha planeado presentar.

[Aclaro que no estoy haciendo referencia a tipos de lectores definidos por estrato social, económico o académico, pues de los tres que he mencionado, me he encontrado ejemplos provenientes de todos y cualquiera de los niveles; que quede claro.]

Un problema de entre muchos

Y hay un problema que he visto —y vivido con frecuencia— y que es muy común para aquellos de nosotros que escribimos y usamos de figuras como la ironía y el sarcasmo. El problema no es con aquellos lectores que al encontrarse una ironía o sarcasmo, los entienden como tales y pueden comprender lo que el autor está expresando en su justa dimensión y significado. El problema es el hecho de que un GRAN número de lectores, sobre todo de los tipos que he mencionado antes, a los que no les es posible identificar estas figuras, al encontrarlas se pierden en el significado literal y terminan entendiendo exactamente lo contrario a lo que el autor ha deseado transmitir. Y allí nacen los ataques, las confusiones y las campañas de desacreditación.

¿Que haremos entonces? ¿Dejaremos de escribir con figuras literarias? Creo que la lección para mí es que tal vez deba olvidarme de escribir para dejar de confundir a los lectores... Sí, bueno, lo notaste, hablé con ironía.

En realidad creo que es un problema sin una solución sencilla y que honestamente, sería difícil pensar en resolver desde esta trinchera. Y no lo digo porque no me importe, sino porque si tuviéramos que reescribir todo lo que contiene ironías y sarcasmo y evitar usar estas figuras en lo que escribimos, pues también tendríamos que editar cada artículo y cada libro que las usa, incluyendo a la Santa Biblia. ¿La Santa Biblia? Sí, también.

¿Ejemplos en la Santa Biblia?

Por ejemplo, Jesús:

"¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque diezmáis la menta y el eneldo y el comino, y dejáis lo más importante de la ley: la justicia, la misericordia y la fe. Esto era necesario hacer, sin dejar de hacer aquello. ¡Guías ciegos, que coláis el mosquito, y tragáis el camello!" (Mateo 23:23-24, énfasis mío).

Elías:

"Y ellos tomaron el buey que les fue dado y lo prepararon, e invocaron el nombre de Baal desde la mañana hasta el mediodía, diciendo: !!Baal, respóndenos! Pero no había voz, ni quien respondiese; entre tanto, ellos andaban saltando cerca del altar que habían hecho. Y aconteció al mediodía, que Elías se burlaba de ellos, diciendo: Gritad en alta voz, porque dios es; quizá está meditando, o tiene algún trabajo, o va de camino; tal vez duerme, y hay que despertarle" (1 Reyes 18:26-27, énfasis mío).

Pablo:

"¡Ojalá me toleraseis un poco de locura! Sí, toleradme. Porque os celo con celo de Dios; pues os he desposado con un solo esposo, para presentaros como una virgen pura a Cristo" (2 Corintios 11:1-2).

"Si como hombre batallé en Efeso contra fieras, ¿qué me aprovecha? Si los muertos no resucitan, comamos y bebamos, porque mañana moriremos. No erréis; las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres" (1 Corintios 15:32-33, énfasis mío).

¿Solución o lección?

Tal vez el tiempo y la mucha lectura podrían ser la medicina para este mal.

Así que la lección real es, para aquellos que navegan por el "oceano internáutico": leer todo lo seleccionado y leerlo bien, consultando lo que sea necesario para entender cabalmente dicha lectura. Y para los que escribimos: seguir recibiendo la crítica y hasta los ataques y el descrédito temporal con amor y haciendo lo posible por responder, con la Palabra de Dios en la mano, a cada cuestionamiento, cuando este sea legítimo y en realidad sirva de edificación para nuestros objetores.

Jamás dejaremos de aprender, por lo que debemos tener la humildad para aceptarlo y continuar con nuestra instrucción en todas las áreas de nuestra vida.

Si el escritor y el objetor realmente han sido comprados por la misma sangre, entonces solo es cuestión de tiempo, madurez y paciencia.



Un ejemplo muy reciente en este blog de lo que he dicho arriba, es el primer párrafo de este artículo.

lunes, 12 de mayo de 2014

¡Hoy declaro!


"Hoy declaro que este año será de grandes y ricas bendiciones para todos aquellos que lean esto y sean nacidos de nuevo y que verdaderamente amen a Dios. ¡Recíbelo!".

Por cierto, la Santa Biblia dice que "todas las cosas les ayudan a bien" a los que aman a Dios (Rom 8:28). Todas las cosas, buenas y malas, terminarán siendo de bendición espiritual y en algunos casos, material, para aquellos que han sido salvados por el Señor y que le aman en verdad. No hay necesidad de "declararlo" ni de pronunciar la "recepción" de ello. Es una promesa de Dios y Él no falla.

"Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas" (Mateo 6:33).

Ocúpate en esto y olvídate de los que andan "declarando" como si tuvieran el poder de ordenarle a Dios lo que debe hacer.

En tu vida, Dios hará SU voluntad, no la tuya.



Si piensas que con este artículo estoy promoviendo el "declarar" y "decretar", te invito a que leas este otro; pienso que podría aclarar este asunto.

sábado, 10 de mayo de 2014

¡Feliz día de la madre!

Y, recordando por qué hoy podemos festejarlas y abrazarlas...

Porque tú formaste mis entrañas;
Tú me hiciste en el vientre de mi madre.
Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras;
Estoy maravillado,
Y mi alma lo sabe muy bien.

Salmos 139:13-14