Y esto, conociendo el tiempo, que es ya hora de levantarnos del sueño;
porque ahora está más cerca de nosotros nuestra salvación que cuando creímos.
Romanos 13:11

Un blog de Ministerios Jesús 24x7®

lunes, 19 de septiembre de 2016

"Cuando te toca, ni aunque te quites, y cuando no te toca, ni aunque te pongas"


Hace 31 años, yo trabajaba en Televisa Chapultepec, justo en el edificio que colapsó durante el terremoto del '85, el que puedes ver en la imagen. Sí, fue impresionante y cuando lo vi en persona ese mismo 19 de septiembre, no lo podía creer. Pero Dios tenía otros planes para mí, como podrás notar, y me permitió seguir sobre esta tierra. De hecho yo tenía dos trabajos por aquellos días, y justo en estas fechas, estaba de vacaciones en ambos.

En esa época, en algún punto de esta misma ciudad, vivía mi amigo de la niñez, Carlos Trujeque Martínez. Con él pasé muchas, muchas horas de juego, justo afuera de la vecindad en donde vivían nuestras familias: fútbol en la banqueta, canicas y rayuela, tacón y al trompo, balero y matatena y no sé cuantos juegos más. En el '85, Carlos estaba casado y con dos hijos, con quienes vivía en el trístemente célebre edificio de "Super Leche" y trabajaba, junto con su esposa, en un edificio de la Marina, en el centro de la Ciudad de México. Unas horas después del terremoto, me enteré de que, tanto el edificio de la Marina como el edificio "Super Leche" habían colapsado durante el movimiento telúrico. Y, no me preguntes cómo, me enteré de que Él junto con su esposa, al igual que yo, estaban de vacaciones.

Estando de vacaciones pero sin haber salido fuera de la ciudad, a la hora del terremoto ellos se encontraban en su departamento, en el edificio que cayó. Bajo diferentes circunstancias, hubieran estado en su oficina, justo en el edificio que también sucumbió en el terremoto. Como decimos en México: "Ya les tocaba". Traté de llegar hasta el edificio de "Super Leche". Esa tarde-noche nadie caminaba por las calles conmigo, ni una sola alma en esa zona: me parecía que andaba en un "pueblo fantasma". El olor enrarecido del aire y el sonido estridente de trabajo de demolición a la distancia, eran mis únicos compañeros. Lo intenté, quise llegar hasta el edificio pero el ejercito me lo impidió, y tan solo pude ver, a una distancia de unas cuatro cuadras, cómo la maquinaria pesada removía los escombros del edificio. Después de eso, unos días más tarde, fui a diferentes lugares en donde se improvisaron morgues, pero su nombre nunca apareció en las listas. Carlos, junto con su esposa e hijos, terminaron sus días sobre esta tierra ese septiembre del '85.

¡Imagínate que impresión! La misma circunstancia: vacaciones, pero un plan diferente de parte de Dios para cada uno. Ese día, 19 de septiembre de 1985, los dichos: "Nadie tiene la vida comprada" y "Cuando te toca, ni aunque te quites, y cuando no te toca, ni aunque te pongas" cobraron un significado muy real en mi vida. Dios tiene un propósito para mí y uno para ti; Dios tiene el control y Dios es soberano, tan difícil y tan complicado de aceptar como esto sea, esa es la realidad. Y también entendí que, aunque en mi carácter está impreso el proteger y defender hasta el último aliento a los míos, toda instrumentación humana para la seguridad de las personas, es relativa y nos hace vivir falsamente seguros. El único que lo sabe todo y que tiene el control de todo y que define el límite de nuestra existencia, es el Creador. Claro, debemos hacer lo conducente y apropiado en cuanto a los cuidados, protección y seguridad de los nuestros y de nosotros mismos; es nuestra responsabilidad. Pero nuestra confianza debe estar fincada solamente en Dios.

Si hoy volviera a ocurrir un terremoto y me tocara estar en un edificio que colapsara, sé que al morir, cerraré los ojos en este mundo y los abriré en la presencia de Dios y estaré con Él para siempre, ¿y tú?

Si entonces hoy tiembla y estás en un lugar del cual ya no salieras, ¿dónde pasarás la eternidad? No pienses que por vivir o trabajar en una construcción de una planta o porque ya no haya temblado tan fuerte en 31 años, estás totalmente exento de vivir lo que mi amigo Carlos. Por supuesto, no deseo que eso te ocurra; tampoco yo estoy exento de pasar por algo así. Solamente pregunto, ¿no será que hoy vives falsamente seguro y por ello no has pensado en dónde estarás dentro de 150 años?

Digo, pero también pregunto.

Toma unos minutos, te lo ruego, lee el artículo "Falsamente Seguros" y piensa con seriedad y detenimiento, ¿cuál será tu destino después de esta vida?

viernes, 17 de junio de 2016

Padres: ¡Muchas felicidades!


Nuestro Padre Celestial es perfecto: en su amor, en su provisión, en sus cuidados y también en su disciplina para con nosotros, los que hemos sido adopados por Él como hijos suyos.

Y nosotros, quienes hemos recibido la bendición y privilegio de ser padres, debemos esforzarnos cada día para ser padres conforme a Su corazón; y ser reflejo de Su amor y canales de Su gracia para con nuestros hijos (cf. Mateo 5:48).

¡Feliz Día del Padre!

¿Consultas a Internet en vez de consultar a papá?

Pensando en la bendición —muchas veces ignorada— de tener un padre, aún para las cosas cotidianas y triviales.


El video está subtitulado al inglés y hablado en varios idiomas, pero el mensaje es muy claro: "Consultar a papá siempre es mejor".

Hijos, hagan que este sea un feliz día del padre.

Padres, tengan un excelente día disfrutando a sus hijos.


"Oíd, hijos, la enseñanza de un padre, Y estad atentos, para que conozcáis cordura" (Proverbios 4:1).

lunes, 13 de junio de 2016

Masacre en Orlando :: Llorando con los que lloran


FOTO: Phelan M. Ebenhack / AP vía animalpolitico.com

Son verdaderamente lamentables los hechos que ayer se suscitaron en Orlando, Florida. Mis condolencias y oraciones para los familiares de las víctimas. Mi solidaridad para esas familias.

Nadie tiene derecho a asesinar a persona alguna, sin importar cuales sean sus convicciones políticas, religiosas o estilo de vida. La Santa Biblia es clara al respecto: "No cometas asesinato" (Ex 20:13) y es también clara en todo lo referente al pecado y al destino eterno de aquellos que no se arrepienten de los suyos y ponen su fe en Cristo (Jn 3:16; Ro 6:23; 1 Jn 5:12). Por esta razón, es doblemente triste lo acontecido ayer: ver tantas vidas que fueron cortadas de tajo y pensar en tantas almas que han partido a su destino eterno sin Cristo.

Por otro lado, veo en las redes y los medios de comunicación la indignación y hasta enardecimiento en contra de estos actos, a la vez que puedo escuchar la "solidaridad que profesan" para con la comunidad LGTB. Y me queda una duda: ¿por qué en las masacres —que no han sido pocas— ocurridas en escuelas y todas las perpetradas por grupos como Boko Haram e ISIS, ni las redes sociales, ni los activistas, ni los medios de comunicación, han dedicado tantos comentarios, videos e imágenes para denunciarlas, y virtualmente ninguno de estos han declarado pública y "enardecidamente" su apoyo y solidaridad a la comunidad estudiantil, comunidad indígena, comunidad cristiana y demás afectados?

Digo, pero también pregunto.

Insisto, mis oraciones y condolencias van para todos los que pierden a sus familiares en manos de cualquier asesino.

Finalmente, pensando en la fragilidad de nuestras vidas, una pregunta muy importante: ¿Estás preparado para la eternidad? Te invito a revisar este artículo y responder —y asegurarte, en todo caso—: "Falsamente seguros".

domingo, 20 de diciembre de 2015

¡Que la Navidad no te distraiga!

Y esto es lo que sucederá en muchas mesas y reuniones navideñas... ¿Distraerá la Navidad a muchos de sus "deberes internáuticos"? ¿Te distraerá a ti?


Finalmente, ¿qué representa la Navidad para ti? ¿Cenas, fiestas, posadas, visitas a amistades largamente abandonadas, estrenos de películas muy esperadas, compras, regalos sorpresa, sorpresas en los regalos, villancicos o cultos especiales? ¿Todo lo anterior?

Sería bueno tomar unos minutos y reconsiderar lo que realmente significa la Navidad. Te invito a leer este artículo publicado por John MacArthur: "¿Cuál es el verdadero significado de la Navidad?"

martes, 1 de diciembre de 2015

¡Felices Fiestas!


¿Lo has notado?

El otro día fui a comparar algo para cenar. Al salir del lugar, uno de los tenderos me dijo con singular alegría: "¡Felices fiestas!" a lo que yo, raudo y veloz respondí: "¡Gracias! ¡Feliz Navidad para ti!". De inmediato, otra persona que también trabaja en el lugar me dijo en tono enérgico, como insinuando una corrección en mi felicitación: "Sí, ¡felices FIESTAS!".

¿Ya comenzamos también en México a temer ofender a las "minorías"?

Yo soy una minoría, y si no, haz la cuenta: Yo = 1, los demás mexicanos = 120 millones. ¿Por qué entonces no les da miedo ofenderme a mí y respetan mis creencias como respetan a las demás minorías?

A mí no me molesta que me digan "¡Felices Fiestas!" ni voy a andar corrigiendo a todo mundo, total, cada quien su religión, pero tampoco estoy de acuerdo en que me quieran corregir, pues en este tema, lo que va implícito es la supuesta "tolerancia moderna": tu aceptas mis opiniones y creencias mientras que yo acepto también mis opiniones y creencias; las tuyas no cuentan.

El respeto es recíproco: Yo seré prudente para no ofenderte insultándote y tú serás maduro para no hacerte el ofendido porque expreso con respeto mis creencias, digo, ahora resulta que si digo que creo en Dios, los ateos se ofenden, pero cuando ellos dicen que "Dios es un engaño y que yo debo estar loco y ser un ignorante para creerlo", yo "debo ser maduro" y no solo no ofenderme, sino "aceptar" que ellos tienen razón, ¡vaya reciprocidad!

En todo caso, cualquiera sea la circunstancia, haremos bien en estar alertas para aprovechar las oportunidades de testificar de Cristo a otros, sobre todo a aquellos para los cuales, cualquier referencia al nacimiento del Señor Jesús carece de importancia alguna; ¡son precisamente quienes tienen que oír acerca de Él!

La próxima vez que alguien te diga: "¡Felices Fiestas!", anótalo en tu lista de personas por las cuales orar, y pide al Señor te ayude a buscar activamente la oportunidad para hablarle de Cristo.


Publicado en el 22 de diciembre de 2014.

sábado, 31 de octubre de 2015

Hoy es 31 de octubre... pero podría ser cualquier otro día


Hoy es 31 de octubre.

Pueden existir varias personas, eventos y asuntos para "festejar" o para conmemorar cualquier día del año: un cumpleaños, un aniversario, el aniversario de tu empresa, el agua, las personas sordas, la arquitectura, los animales, la revolución de algún país, una tradición popular y muchos más.

Hoy, específicamente, podrías —que no necesariamente significa que deberías— estar festejando "El Día Mundial del Ahorro", "El Día Mundial de las Ciudades", el aniversario 498 de la Reforma Protestante, Halloween o quizás tu cumpleaños, tu aniversario de bodas o algún otro asunto importante en tu vida.

Por otro lado, este día es como cualquier otro, cualquiera; y esto no significa que carezca de significado, valga la redundancia, sino todo lo contrario.

Cada día en que Dios te permite: respirar más de 21,000 veces, inspirando más de 7,000 litros de SU aire, que contiene SU oxígeno; hablar más de 20,000 palabras (bueno, si eres hombre, solo unas 7,000) con la boca que ÉL te regaló; caminar entre 5 y 15 mil pasos sobre SU planeta en el que te puso; parpadear más de 4,000 veces al estar observando todo lo que existe en SU mundo; que tu corazón lata una 100,000 veces por seguir activo por la vida que ÉL te regala; y en general, hacer todo lo que haces incluyendo dormir y pensar, es un día que le pertenece al Rey de reyes y Señor de señores. Nunca debemos perder de vista esto, porque todo lo que hacemos, comer o beber (actividades básicas para nuestro sustento) o cualquier otra cosa (todo lo demás que realizamos), tenemos que hacerlo, todo sin excepción, para la gloria de Dios (cf. 1 Co 10:31), y todo lo creado es de nuestro Señor:

"Porque en El [Cristo] fueron creadas todas las cosas, tanto en los cielos como en la tierra, visibles e invisibles; ya sean tronos o dominios o poderes o autoridades; todo ha sido creado por medio de El y para El" (Col 1:16 LBLA; énfasis añadido).

Pero aquí se hace necesaria una advertencia: hay cosas que ofenden a Dios y que debemos evitar y alejarnos de ellas: el yugo desigual, la hechicería, los que se dicen cristianos y practican el pecado, la amistad con el mundo, todo lo que no proviene de fe, etc.; cada una requiere de una explicación más amplia, pero este espacio es breve. Baste decir que en Su Palabra encontramos lo que a Él no le agrada y lo que le complace, y entonces debe ser nuestro deseo constante entender Su voluntad y hacerla, hacer todo lo que a Él le complace y agrada.

¿Cómo agrado y complazco a Dios con lo que "celebro" y "festejo"? Tal vez no haya una respuesta simple y directa para responder de manera general, pero haríamos bien en plantearnos lo siguiente: si yo asisto a una fiesta de cumpleaños, estoy allí participando de la celebración de un año más de vida de alguien o si asisto a un aniversario de bodas, estoy participando de la celebración de un matrimonio llevado a cabo hace "x" número de años. No puedo decir que voy al festejo de cumpleaños o del aniversario de bodas y que estoy allí para celebrar el inicio de la primavera, por ejemplo; estoy allí para participar de lo que se festeja.

Si mi asistencia a un festejo significa que participo del motivo de la celebración, ¿qué con una boda entre personas del mismo sexo?, ¿y un aniversario de una pareja gay?, ¿y el festejo de un conocido por su ordenación al sacerdocio mormón?, ¿y una celebración del día de las brujas o Halloween?, ¿y qué de una fiesta familiar por motivo del día de los muertos, incluida la colocación del sincrético altar?, ¿y si alguien me invita a una fiesta para festejar su ascenso en el trabajo, y yo sé que lo ha logrado con triquiñuelas y engaños?

Para responder las preguntas anteriores —y muchas otras similares—, algunos usan como "ejemplo" el actuar de nuestro Señor Jesús, diciendo que él asistía a las fiestas en donde había vino y comida y que andaba de festejo en festejo junto con un montón de pecadores. El argumento —equivocado, claro está— de estas personas, me parece que tiene que ver más bien con una justificación para sus enseñanzas particulares y personales y sus estilos de vida, y no con una interpretación correcta de las Escrituras. Sí, Jesús participaba de las fiestas judías, pero no vemos que haya participado de alguna fiesta ofrecida a divinidades paganas; no, nunca lo hizo. Sí, Jesús asistía a las bodas —al menos a la de Caná—, pero eran festejos lícitos delante de Dios. Sí, Jesús comía con "publicanos y pecadores", pero en lo que narra la Escritura, la invitación del anfitrión (o su autoinvitación, como en la historia de Zaqueo) era para que Él fuera a hablarles de Sus enseñanzas, y estas "fiestas" y "comidas" tenían la finalidad de que se escuchara al Maestro; por eso iba Jesús, no iba a un festejo pagano y trivial, sino a una reunión "a buscar y a salvar lo que se había perdido" (Lc 19:10).

Así que si el motivo para convivir con tus vecinos en "festejos" y fechas especiales, es querer alcanzarlos para Cristo —por cierto, un motivo correcto—, tienes trecientos sesenta y cinco días (descontando aquellos en que haya fiestas y celebraciones en las que decidirás no participar para honrar a Dios) para hablar con ellos, invitarlos a tomar un café, al cumpleaños de tus hijos, al festejo de tu aniversario de bodas, a una parrillada, para caminar junto con ellos al mercado, a la tienda de la esquina, y tantas y tantas oportunidades, que no necesitarás vivir lo que yo llamo "la obediencia paradójica a Dios": desobedecer a Dios en una cosa para obedecerlo en otra, que significaría deshonrarlo al supuestamente querer honrarlo. Dios es congruente y nada de lo que nos manda se contrapone a sus demás mandamientos.

Finalmente, estando conscientes de que todo le pertenece a nuestro Señor, incluido nuestro amor, pensar, hablar y actuar, y de que hay cosas que lo ofenden a pesar de que pensemos que tenemos buenos motivos para hacerlas, pidamos sabiduría a Dios (cf. Stg 1:5) y con discernimiento, participemos solamente en aquello que le honra y da gloria a Él, el Dueño y Señor de nuestras vidas y de todo lo que existe.

"Si me amáis, guardad mis mandamientos" (nuestro Señor Jesús, como se lee en Juan 14:15).

"Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios" (1 Co 10:31).

viernes, 30 de octubre de 2015

Día de los disfraces feos :: Diálogo con un festejador empedernido


—¡Que dilema!
—¿Cuál?
—¿Participaré o no participaré en los festejos?
—(* ??? *)
—¿Participo o no? ¿Qué hago?
—¿A qué festejos te refieres?
—A los del 7 de septiembre...
—Pero el 7 de septiembre es un día como cualquier otro.
—Es que mis vecinos festejan el "Día de los disfraces feos". Entonces, ¿qué hago?
—¿¡El quéee!? Pues allá ellos y sus costumbres. Tú no tienes que hacer nada, solo haz lo que siempre haces ese día de la semana.
—¡Uf! Gracias por tu consejo. Tienes toda la razón.
—De nada.
—Tengo otro dilema.
—Dime
—¿Qué hago con el disfraz feo que ya compré?
—(* suspiro *)



"Cuando entres en la tierra que el Señor tu Dios te da, ten mucho cuidado de no imitar las costumbres detestables de las naciones que viven allí" (Deuteronomio 18:9 NTV).

viernes, 4 de septiembre de 2015

Fe en la humanidad, ¿restaurada?


Una villa entera intenta (y logra) salvar a un elefante de su muerte, y muchas personas concuerdan con que "su fe en la humanidad ha sido restaurada".

Una persona intenta salvar (con razonamientos) a un bebé que está a punto de ser asesinado dentro del vientre materno y muchas personas concuerdan con que esta persona es un fanático que le niega a la madre el derecho de matar a un bebé y "su fe en la humanidad es perturbada".

No lo entiendo...

"¡Ay de los que a lo malo dicen bueno, y a lo bueno malo; que hacen de la luz tinieblas, y de las tinieblas luz; que ponen lo amargo por dulce, y lo dulce por amargo!" (Isaías 5:20).

Si pastoreamos sus corazones


Hablando en Facebook acerca de instruir a nuestros hijos en el Señor, una hermana comentó lo siguiente:

"... desgraciadamente muchos no aceptan que nunca seremos perfectos y al haber dañado a un hijo, siempre DIOS nos dará la solución para restaurar aquello que probablemente mejorara la vida de nuestros niños en la difícil adolescencia, siendo asi una generación de éxito y de corazones sanos para servir a EL....a poco no?" [sic]

Esta fue mi respuesta a su comentario:

"Sí, si pastoreamos sus corazones. Esa es la solución que Dios nos da en principio. No podemos hacer nada más que obedecer lo que Él nos ordena como padres; la transformación del corazón de todo hijo (incluidos nosotros en nuestro tiempo), solamente la puede dar Dios. En cuanto al éxito y el corazón sano, bajo los parámetros divinos, corresponden a una vida que está centrada en Dios y que vive para su gloria; no suena fácil ni simple (de hecho, no lo es) pero otra vez, el cambio lo hace el Espíritu Santo; nosotros como padres somos puestos por Dios para ser ejemplo y guía de ellos. Busquemos ser hallados fieles delante de Dios.

Una nota final: estoy de acuerdo contigo también en el asunto de la perfección, déjame ponerlo así: no hay ni un sólo padre o madre perfecto sobre la tierra, pero mientras nosotros los padres cristianos, pecadores arrepentidos y redimidos por Cristo, busquemos obedecer a Dios en nuestra labor de pastoreo de nuestros hijos, podemos descansar en su fidelidad".

Y ahora te pregunto, padre de familia: ¿Estás obedeciendo las Escrituras en la forma en que conduces a tu familia y guías a tus hijos para que conozcan al único Dios verdadero, pongan su fe en Cristo y honren al Señor con sus vidas?

Pastorea a tu familia: es el principal ministerio que Dios te ha confiado.