Y esto, conociendo el tiempo, que es ya hora de levantarnos del sueño;
porque ahora está más cerca de nosotros nuestra salvación que cuando creímos.
Romanos 13:11

Un blog de Ministerios Jesús 24x7®

sábado, 14 de febrero de 2015

¡Feliz día de Tan Valientín!


Feliz día de Tan Valientín a todos los valientes que han hecho un pacto delante de Dios y de por vida, de compañerismo y fidelidad y para amar hasta el último segundo de sus existencias a esa mujer o ese hombre que el Señor les ha dado por esposa o esposo.

Y les llamo valientes por que ninguno que sea cobarde obedece a Dios en los asuntos de abandonar su "yo" hasta el punto de dar su vida para sujetarse inteligente y voluntariamente o para amar hasta el nivel en que Cristo amó a la Iglesia.

Un abrazo a todas esas parejas que hoy reman contracorriente, despreciando la postmoderna definición de amor y matrimonio y honrando la definición sublime y perpetua del Creador.

¡Felicidades hoy y cada día de sus vidas!

En el amor de Cristo,

David Franco
Ministerios Jesús 24x7

martes, 27 de enero de 2015

Semana complicada, semana bendecida


Esta semana ha sido complicada: familia, ministerio, iglesia, finanzas, trabajo, tiempo...

Solo por la gracia de Dios resistimos en la batalla y continuamos adelante, sabiendo que el Señor es nuestra ayuda y fortaleza.

Por otra parte, esta misma semana, ha sido de grandes bendiciones: familia, ministerio, iglesia, finanzas, trabajo, tiempo...

Y no, no me he equivocado al repetir dichos lugares comunes. A mi familia y a mí, Dios nos mostró en esta misma semana, en cada circunstancia difícil —que en algunos casos parecía imposible de poderse resolver—, que Él responde a nuestras súplicas y que es misericordioso; que aunque no siempre su respuesta es igual a nuestra petición, Sus tiempos y propósitos son perfectos. Si bien algunas veces recibimos cuanto esperábamos —y a veces mucho más—, otras veces su respuesta es como aquella que Pablo recibió: "Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad".

Esta semana ha sido complicada y de grandes bendiciones: ¿cómo no alabar y bendecir a mi Padre a través del sosiego pero también de la tormenta? ¿Cómo no glorificar el nombre del que me ha prometido no dejarme ni desampararme? ¿Cómo no decir: "Bendice, alma mía, a Jehová, Y bendiga todo mi ser su santo nombre"?

martes, 6 de enero de 2015

En todo lugar y sin cesar


"Quiero, pues, que los hombres oren en todo lugar, levantando manos santas, sin ira ni contienda" (1 Timoteo 2:8).

La indicación es clara: Pablo habla de que oremos, los varones, en todo y cualquier lugar —implicando que lo hagamos también en cualquier tiempo, como leemos en 1 Tesalonisenses 5:17—, buscando que nuestra vida, consagrada y rendida a Dios, respalde nuestras oraciones.

Matthew Henry comenta respecto de este versículo:

"En los tiempos del evangelio la oración no debe limitarse a una casa de oración en particular, pero los hombres deben orar en todas partes. Debemos orar en nuestros cuartos, orar en nuestras familias, orar cuando comemos, orar cuando viajamos, y orar en las asambleas solemnes, sean públicas o privadas. Debemos orar con amor; sin ira ni contienda, sin enojo con nadie. Debemos orar con fe, sin dudar y sin debatir".

Varones: si no están orando sin cesar, en todo tiempo y lugar, buscando vivir la voluntad del Señor —amándole a Él y amando al prójimo—, ya es hora de que lo hagan; no esperen a nadie, solo háganlo.

Busquemos y agrademos a Jehová Dios, ¡oremos, hombres, oremos!

martes, 30 de diciembre de 2014

Omniconectividad en Dispositivos Personales


Hoy en día estamos viviendo lo que yo denomino "Omniconectividad en Dispositivos Personales", que nos está llevando, paradójicamente, a una forma de relación presencial fragmentada a causa de las interrupciones generadas por ella. En otras palabras, estamos desconectándonos de los presentes mientras que nos mantenemos presentes con los ausentes; esa es nuestra absurda realidad.

Y no es que me resista al cambio en nuestro "Paradigma de Conectividad Relacional Humana", como yo le llamo, al que la tecnología nos está empujando. A lo que me resisto es al abandono de los buenos modales, el trato respetuoso y la atención considerada en la convivencia presencial entre las personas; eso que nuestros abuelos llamaban "buena educación".

¿Abandonaremos instruir a los nuestros acerca de la forma correcta de convivir y relacionarse con su prójimo? ¿Dejaremos que la tecnología "reprograme" nuestros principios y valores o la usaremos como herramienta normada por ellos?

Digo, pero también pregunto.


EDICIÓN: Hoy 31 de diciembre de 2014, me encontré este artículo en "El Excelsior" que habla precisamente de cómo los gadgets han venido a provocar que las personas sean ignoradas cuando hablan y a dañar la convivencia familiar. Da clic aquí para leer el artículo.

martes, 28 de octubre de 2014

¿Y qué si no participas?


¿Y qué si no participas en la "celebración" del Halloween, que ocurre un solo día? Digo, pero también pregunto.

Hoy se hace mucho alarde de que debemos participar como una demostración de la gracia de Dios hacia nosotros. Pero yo pregunto, ¿por qué? ¿Por qué participar en un "festejo" de algo que a Dios no le agrada? Algunos hasta han llegado a decir que debemos ser como Jesús, al punto de que nos llamen "comilones y borrachos", como a Él le llamaron alguna vez. ¿En serio? Cuando leí ese comentario tuve la esperanza de que el autor explicara que era una ironía, pero nunca lo dijo. Me pregunto por qué nunca dijo que cuando Jesús convivía con los pecadores, había salvación durante estas reuniones (¿recuerdan a Zaqueo, por ejemplo (Luc 19:5-9)?). Los consejos que he leído recientemente, NUNCA dicen que aproveches para presentar el evangelio, de hecho, uno que leí hace unos días, dice que "dar folletos" es algo que deberías dejar de hacer en esa fecha. Y me surge una pregunta: ¿criticó Jesús a Juan el Bautista, el que no tomaba vino ni andaba en "fiestas", por no ser calificado como "comilón y borracho"?, ¿o acaso no fue de él de quien Jesús dijo que "Entre los que nacen de mujer no se ha levantado otro mayor" (Mat 11:11)?

Y si nos urge tanto ser "misionales" en ese día (he visto este "consejo" tanto en sitios donde escriben "reformados" como en sitios donde hablan "misionales"), ¿qué pasó con los otros 364 días del año? Si hemos vivido como verdaderos cristianos (deja a un lado los motes y autocalificaciones), entonces aquellos que nos rodean, sabrán como pensamos y que nuestra "no participación" en este "festejo" no obedece a una intolerancia, sino a una convicción, y sabrán cual convicción es esa: nosotros festejamos la vida y al Dios que la provee y la sustenta (cf. Mar 12:27). Celebramos a nuestro Señor Jesucristo.

¿Qué, lo que buscan esos consejos es hacer sentir mal a un hermano que no participa del Halloween o del Día de Muertos, preguntándole por qué no se involucra en estos festejos para mostrar su amor cristiano? Espero que no sea esa su intención. Mejor deberían recordarnos nuestra responsabilidad preguntándonos por los otros 364 días del año (cf. Gál 2:20), ¿qué no?

martes, 21 de octubre de 2014

Fija tus ojos...


En muchas iglesias, hoy se entona un himno titulado: "Pon tus ojos en Cristo". Cuando yo era niño, este himno se cantaba con al menos una palabra diferente; la primera línea decía: "Fija tus ojos en Cristo". Siempre me gustó más esa versión, y cuando entono el himno, aunque suelo decir la palabra "Pon", en mi corazón entono "Fija".

Y es que las palabras en verdad son importantes. "Poner" solo implica colocar algo en algún lugar, pero "Fijar", eso es algo más específico, significa "asegurar, clavar algo en un lugar o cosa" y en referencia a la mirada, significa "dirigir o centrar intensamente la mirada o la atención en una persona o cosa". Y si "fijamos" nuestra mirada en Cristo, si la aseguramos, la dejamos permanentemente centrada en Él, toda nuestra vida, todas nuestras acciones, pensamientos y palabras, estarán dirigidas por Sus palabras, por Sus preceptos.

Pero no solo lo anterior es cierto, sino que el fijar nuestra mirada en Jesús hace que la vida abundante que Dios nos prometió, sea una realidad tangible pues de Cristo —nuestra única y total referencia para vivir— mana nuestro gozo (Jn 15:11), esperanza (1 Tim 1:1), paz (Ef 2:14), sabiduría y conocimiento (Col 2:3), y todo ello no depende de nuestros méritos sino de Su gracia.

¡¿No es maravilloso saber que Cristo es suficiente para nosotros?!

"Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad, y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad" (Colosenses 2:9-10, énfasis añadido).

Así que no desmayes hermano: no necesitamos a nadie ni nada más que a Cristo.

"Gracia y paz a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo. Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo" (Efe 1:3-3).

¿Te han ofendido? ¿Han levantado falsos en contra de ti? ¿Te han descalificado y mentido respecto de tu testimonio? ¿Has visto manipulación o mentiras contra tus amigos o familia? ¿Has presenciado injusticias cometidas en contra de los que estimas y amas? Y lo peor, ¿ha sucedido dentro de la iglesia?

Hermano, no fijes tu mirada en los hombres; ni en los amigos, ni en los familiares, ni en los líderes y pastores. ¡Fija tu mirada en Jesús!

Los hombres fallamos, flaquea nuestra fe, por momentos —a veces largos— se diluye nuestra integridad y los resquicios de la vieja naturaleza afloran y dejamos que nuestras concupiscencias nos seduzcan y llegamos a ofender, mentir, dañar; damos lugar al diablo. Pero Cristo es fiel, es perfecto, es Dios mismo: nuestro Salvador y Señor y el ejemplo y modelo a seguir y a imitar. Él nunca falla, nunca se desdice, nunca te deja, nunca te abandona, nunca cambia. Él es suficiente y tu gozo, paz y esperanza deben depender de Él y de nadie más; Cristo es suficiente, ¡fija tu mirada solo en Él!

No te desanimes, cobra ánimo y continúa sirviendo al Señor y a tus hermanos; prosigue con fe, valor y entusiasmo a la meta (Fil 3:13-14), porque Jesús dijo: "Yo estaré siempre con ustedes, hasta el fin del mundo" (Mat 28:20 TLA).

Y, habiendo muerto a ti mismo, fijando tu mirada en el Salvador, podrás entonces, aún habiendo sido herido, soportar y perdonar a tus hermanos (Col. 3:13), glorificando y honrando así el nombre del Señor.

Y si eres uno de los que han ofendido a tus hermanos, ten presente y muy claro esto: hemos sido comprados por precio, por la misma sangre, hemos sido perdonados sin merecerlo, hemos sido hechos hijos de Dios: entonces vivamos como lo que somos, dejando a un lado los comportamientos comunes en los del mundo ("amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia", Efe 4:31) considerando cada día, lo que expresara el apóstol Pablo en su carta a los Gálatas:

"Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí" (Gál 2:20).

¡Fija tus ojos en Cristo!



Una nota personal acerca de la traducción del Himno:
La letra original, escrita por Helen Howarth Lemmel, quien lo escribió a los 55 años de edad, cuando ya había quedado ciega, dice en el coro: "Turn your eyes upon Jesus", que bien se puede traducir como "Fija tus ojos en Cristo". Supongo que la idea de respetar una nota blanca (dos tiempos) en vez de dividirla en una negra con puntillo y una corchea (un tiempo y medio la primera y medio tiempo la segunda), fue la que llevó a cambiar la mejor traducción "Fija" por "Pon". Si me preguntaran a mí, como traductor y compositor, no dudaría ni un segundo en elegir la palabra "Fija".

jueves, 2 de octubre de 2014

¿Evidencia de bendición y madurez espiritual?


En las últimas semanas he podido leer y escuchar declaraciones que casi me dejan en un estado de shock. No por las declaraciones en sí mismas, sino porque proceden de hermanos de diversas iglesias que se consideran de sana doctrina. Solo les diré que, aunque parezca sorprendente, dichas declaraciones muestran el nivel de humanismo, materialismo, feminismo, machismo y algunos otros "ismos" en la mente de algunos —tal vez muchos— cristianos.

Lo que se puede entender de lo que estos hermanos han dicho, es que parece no ser importante cumplir con el diseño de Dios para la familia y la iglesia, sino alcanzar las metas individualistas como evidencia de la bendición de Dios; no es importante que cada miembro de la familia y de la iglesia se presente como sacrificio vivo (Rom 12:1), sino que la prioridad se centra en presentar resultados en moneda, contante y sonante (cf. Mateo 6:24), en número de personas "afiliadas" (cf. Juan 6, en esp. v. 66) y en bienes inmuebles (cf. Hechos 17:24-25) como evidencias de la madurez espiritual —a lo que llaman "crecimiento"— de la iglesia.

¿Cuál es la medida de madurez espiritual para ti? ¿Cómo ponderas el crecimiento de tu iglesia?, ¿con números y estadísticas o con la Palabra de Dios? Recuerda que el trabajo de la iglesia no es hacer colectas, ni reclutamiento, ni construcciones; el trabajo es hacer lo que Dios la diseñó para hacer.

"Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén" (Mateo 28:18-20)

"Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo" (Efesios 4:11-13, énfasis añadido)

¡Seamos iglesia entonces!

miércoles, 24 de septiembre de 2014

¿Medicina para la "selfitis"?


Estados Unidos.- La Asociación Americana de Psiquiatría (APA, por sus siglas en inglés) acaba de confirmar lo que todos empezamos a pensar hace ya un tiempo, tomar selfies es un trastorno mental.

El trastorno que padecen los amantes de tomarse fotos a sí mismos se ha denominado "selfitis", según indicaron los miembros de la APA durante su reunión anual, celebrada en Chicago hace unos días.

Se definió a la "selfitis" como:

"El deseo compulsivo obsesivo para tomar fotos de uno mismo y publicarlos en los medios sociales como una forma de compensar la falta de autoestima y para llenar un vacío en la intimidad".

Fuente en línea: SDPnoticias.com


El problema realmente reside en el corazón, y el síntoma es el narcisismo o la baja autoestima o la "alta autoestima" o la adicción a la autopromoción —a cualquier nivel y en cualquier sabor en que se presenten—. Actualmente tenemos la tecnología para hacerlo patente a nivel global, gracias a Facebook, Twitter, Instagram y otras redes, y gracias también a los celulares que hoy en día ya cuentan con cámaras. En mis épocas de juventud, autopromoverse con fotografías requería de una pequeña fortuna y no había algún foro "tan" público para exhibirse; bueno, sí, el Zócalo de la Cd. de México en un 15 de septiembre a las 10:30 de la noche, por ejemplo.

Sé que este asunto afecta a muchos conocidos, hermanos en la fe y hasta a familiares, y aunque se vea como una "etapa normal", sobre todo en la adolescencia, no deja de ser un problema del corazón. Todos, en mayor o menor grado, luchamos con esto de la autopromoción —o búsqueda de aceptación—, por causa de una autoestima mal entendida o por la simple hinchazón del ego. Felizmente, esta selfitis tiene una solución pues existe ya una "medicina" simple —aunque difícil de aplicar— para curarla: entender qué somos delante de Dios y de los demás, y qué espera Él de nosotros.

"El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios. Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados" (Rom 8:16-17).

"Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno" (Romanos 12:3).

"Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo" (Filipenses 2:3).

"No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él. Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo. Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre" (1 Jn 2:15-17).

miércoles, 17 de septiembre de 2014

Temamos a una oración


Hay una oración a la que todo cristiano debería temer.

Es una que puede ser elevada por alguien a quien le debe estar sujeto porque Dios lo ha puesto como autoridad sobre él o alguien a quien le debe lealtad, protección y cuidado —como su esposa—, porque Dios así se lo ha demandado.

Es la oración que puede surgir de un corazón que busca a Dios y su voluntad y que es elevada en favor de uno que se ha alejado, que a violado su pacto, que ha abandonado la sujeción y que insiste en su pecado.

Es esta oración que dice:

"Señor, he cumplido con lo que me has pedido para guiar, ayudar, animar, exhortar y reprender a este tu hijo y lo he amado con el amor que Tú me has dado para él. Pero Padre, aunque seguiré haciendo lo que tu esperas de mí, hoy lo llevo a ti en oración y te pido que Tú trates con él; yo estaré presto para acompañarle en lo que venga por tu disciplina y corrección. Dame fuerza, paciencia y amor para estar ahí hasta que completes lo que sea que hayas determinado para él".

Hermanos, créanme: no queremos que alguien ore así por nosotros.

"Porque Jehová al que ama castiga, Como el padre al hijo a quien quiere" (Proverbios 3:12).

"Porque el Señor al que ama, disciplina, Y azota a todo el que recibe por hijo" (Hebreos 12:6).

Retomemos el camino, si acaso nos hemos desviado y mantengámonos fieles al Señor en todo.

lunes, 1 de septiembre de 2014

Es mi Pastor


"Es mi Pastor"
David Franco, 29 de agosto de 2014

Hoy en la mañana me habló mi Pastor:
me dio palabras de consuelo y exhortación.

Me dijo que siempre está al pendiente de mi familia y al pendiente mío.
Me dijo que nada debo temer y que siga por ese estrecho camino.
Me recordó que Él me conoce y que yo lo conozco a Él.

Me dijo que tuviera ánimo,
que su vara y su cayado son para protegerme y guiárme;
y que también a veces, para corregirme y disciplinarme.
Me dijo que el pasto verde que a veces piso,
y la tierra seca por la que a veces ando,
son lugares comunes por su presencia,
pues sin excepcion alguna, Él siempre está a mi lado.

Me hizo recordar que nunca me deja ni me desampara,
y que en la vida y en la muerte,
vivo permanezco por su poder y por su gracia.
Él es el Pastor que nunca falla: fiel a sus palabras y promesas.
Es mi Pastor, el buen Pastor, quien su vida dio por mi, su oveja.

Él, Jesús, Él es mi Pastor.