Y esto, conociendo el tiempo, que es ya hora de levantarnos del sueño;
porque ahora está más cerca de nosotros nuestra salvación que cuando creímos.
Romanos 13:11

Un blog de Ministerios Jesús 24x7®

sábado, 27 de febrero de 2010

México, Haití, Chile... ¿Estás preparado?

Foto ElPais.com/AFP // Terremoto en Haití
Foto: El País/AFP


México 1985... Haití 2010... Chile 2010... Muchos de nosotros, que vivíamos en el México de 1985, conocemos la confusión, el dolor, la incertidumbre, la pérdida...

Perdí a un amigo de la infancia en el terremoto del '85, pero no puedo ni imaginar siquiera el sentimiento de aquellos que han perdido sus casas, sus pertenencias, sus trabajos y a sus familiares aquí mismo en México, a principios de año en Haití y ahora en Chile.

Pero lo que sí sé, es que Cristo viene pronto. Y lo que vemos, es el prinicpio de todo lo que nos espera antes de su venida. La Biblia lo dice así, en palabras del propio Jesús:

Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá terremotos en muchos lugares, y habrá hambres y alborotos; principios de dolores son estos (Marcos 13:8).

Y aunque lo creemos, a veces lo decimos como pensando que faltan 1,000 años pero, ¿sabes? no importa realmente si faltan 5 minutos o 2,000 años, más temprano que tarde, estaremos delante de su trono pues todos tenemos nuestros días contados y sea que Él venga o que tú y yo muramos en un terremoto o por muerte "natural" o en un accidente de auto o a causa del cáncer o por cualquier otro motivo, nuestro día final está más cerca de lo que realmente deseamos. ¿Lo has pensado? ¿Te importa? ¿Te preocupa? ¿Tus seres amados están preparados para terminar sus días y presentarse delante del Creador? ¿¿¿Estás preparado tú???

Te invito a que reflexiones e invites a los tuyos a reflexionar acerca de esto; visita y lee este artículo: "Falsamente Seguros", no lo dejes para otro día, quizás ya no haya otro día para ti o para mí.

miércoles, 17 de febrero de 2010

¿Llorar? Sí, llorar

¿Llorar? Sí, pero no de desesperanza. Margarita hoy ha sido sanada.

Pero no por los médicos ni de la forma en que un doctor puede hacerlo. Hoy su cuerpo ha sido restaurado, sus heridas lavadas y su corazón ha sido consolado de la enfermedad que le acompañó durante casi quince años. Hoy, hoy danza y canta frente a su Señor, alabándole y dándole todo el honor y toda la gloria y toda la honra que sólo Él, su Padre, merece.

Margarita no sufre más.

Margarita no llora más.

Margarita no recuerda tampoco ni el dolor ni la pena.

Margarita no deja de sonreír.

Margarita... Margarita está hoy recostada en el pecho de Jesús.

¡Cuánto anhelaba su corazón este momento! Y aunque no lo decía, en sus ojos se veía esa inscripción que un verdadero hijo de Dios lleva grabada en el alma: "Señor, cuando tu lo ordenes. Di la palabra y estaré contigo. Quiero estar en tu presencia".

Margarita vive. Vive en nuestros recuerdos. Vive en los corazones de quienes la conocieron.

¡Margarita vive en la presencia de su Señor!

¿Llorar? Sí, pero no de desesperanza. ¿Sentir tristeza? Sí, pero no por incertidumbre. Extrañaremos a Margarita, pero sabiendo que rindió su vida a Cristo en arrepentimiento y fe, tenemos la certeza de que nos encontraremos con ella más allá del sol en donde los redimidos tenemos un hogar.

Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron. (Apocalipsis 21:4)

...

Margarita era mi cuñada. Hoy, Febrero 15 de 2010, Margarita, quien estuvo en paz con Dios desde hace más de 10 años, ha sido llamada por Él a su presencia.

Margarita quería que otros supieran que esta enfermedad que cualquiera calificaría de "maldición", fue para ella una bendición; la llevó a los pies del Salvador.

Margarita quería decirle a otros que Cristo es el único camino al Padre, al perdón y a la vida eterna. Que arrepentirse de sus pecados y poner su fe en Cristo, es la única forma de gozar lo que ahora ella está disfrutando: la vida eterna en presencia del Creador.

Margarita ya no está, pero tú sí. Y si hoy también fuera tu día, ¿llegarías al mismo lugar que ella?

¿Harías algo por ti mismo y que seguramente Margarita te hubiera pedido? Si no estás seguro de responder "sí" a la pregunta de arriba, ¿leerías este artículo: Falsamente Seguros ?


Notas de: