Y esto, conociendo el tiempo, que es ya hora de levantarnos del sueño;
porque ahora está más cerca de nosotros nuestra salvación que cuando creímos.
Romanos 13:11

Un blog de Ministerios Jesús 24x7®

martes, 22 de septiembre de 2009

La oración de cada dedo

[De autor desconocido, lo recibí de mi hermano y amigo Daniel Sandoval, del ministerio "El Camino de la Vida". ¡Gracias Daniel!]



1. El pulgar es el más cercano a ti. Así que empieza orando por quienes están más cerca de ti. Son las personas más fáciles de recordar. Orar por nuestros seres queridos es, como alguna vez lo dijo C. S. Lewis, una "dulce obligación".

2. El siguiente dedo es el índice. Ora por quienes enseñan, instruyen y sanan. Esto incluye a los pastores, maestros, profesores, médicos y servidores. Ellos necesitan apoyo y sabiduría para indicar la dirección correcta a los demás. Tenlos siempre presentes en tus oraciones.

3. El siguiente dedo es el más alto. Nos recuerda a nuestros líderes. Ora por el presidente, los congresistas, los empresarios, y los gerentes. Estas personas dirigen los destinos de nuestra patria y guían a la opinión pública. Necesitan la guía de Dios.

4. El cuarto dedo es nuestro dedo anular. Aunque a muchos les sorprenda, es nuestro dedo más débil, como te lo puede decir cualquier profesor de piano. Debe recordarnos orar por los más débiles, con muchos problemas o postrados por las enfermedades. Necesitan tus oraciones de día y de noche. Nunca será demasiado lo que ores por ellos.

5. Y por último está nuestro dedo meñique, el más pequeño de todos los dedos. Que es como debemos vernos ante Dios y los demás. Como dice la Biblia, "los últimos serán los primeros". Tu meñique debe recordarte orar por ti. Cuando ya hayas orado por los otros cuatro grupos, verás tus propias necesidades en la perspectiva correcta, y podrás orar mejor por las tuyas.


4 comentarios:

Marcelo Guerrero dijo...

DAVID, ES BUENA LA ORACION, PERO PARA INTERCEDER NO ES NECESARIO TENER NUESTRA VIDA EN ORDEN PRIMERO DELANTE DE DIOS ?

David Franco :: ¡Ya Levántate! dijo...

¡Hola Marcelo! Que gusto verte por acá.

Estoy de acuerdo contigo.

Orar, sí, pero para ser escuchados: Humildad delante de Dios, búsqueda continua de Él y arrepentimiento de nuestros malos caminos.
"Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra" (2 Crónicas 7:14).
Poner en orden nuestra vida, como dices, es necesario y eso se logra, primero, como dice el Apostol Pablo, examinándonos para saber si somos o no somos; si andamos o no en la fe. Luego, siendo obedientes a Su Palabra (casi nada, ¿verdad?). Entre las cosas que Él nos ha mandado con respecto de la oración, están el que pidamos de acuerdo a su voluntad (Mateo 6:10), que oremos sin cesar (1 Tesalonicenses 5:17) y que oremos por otros (Mateo 5:44, Santiago 5:16, Efesios 6:18). Mientras hacemos esto, por supuesto debemos ser obedientes en todo lo demás, lo cual podríamos resumir como: "andar por el camino angosto", o también como: "negarnos a nosotros mismos, tomar nuestra cruz cada día y seguirle solamente a Él". La jornada comienza justo cuando Él nos salva...

Gracias por tus comentarios.

Que Dios te siga bendiciendo.

דניאל - Daniel dijo...

Muy bueno
Bendiciones!!

David Franco :: ¡Ya Levántate! dijo...

Que tal Daniel:
Un gusto tener tu visita por acá. Gracias por tus comentarios.
Que Dios te siga bendiciendo.