Y esto, conociendo el tiempo, que es ya hora de levantarnos del sueño;
porque ahora está más cerca de nosotros nuestra salvación que cuando creímos.
Romanos 13:11

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miércoles, 24 de agosto de 2011

Violando la ley en forma ética: porque se nos pega la gana

Hace un tiempo, leía un artículo en el que me apareció la siguiente frase (tomé nota de la frase pero lamentablemente perdí el enlace al artículo original):

“Cuando violamos una ley, lo hacemos en aras de la 'desobediencia civil'. Lo hacemos con ética. Lo hacemos en contra de aquellos que se lo han buscado".

Esta frase resume el pensamiento de aquellos que hoy en día, viven en la total relatividad, lejos de Dios y sus preceptos eternos.

Una pregunta obligada sería: ¿cuál es la ley superior que supuestamente está siendo transgredida y que define como éticas a las acciones tomadas en aras de la "desobediencia civil"? Y si la primera pregunta fuera ignorada, todavía habría que responder lo siguiente: ¿y quién define cómo y por qué alguien "se lo ha buscado"?

Al final de la historia y de acuerdo con esta forma de pensamiento, cada quién es libre de decidir cuándo y quién "se lo ha buscado" para entonces "desobedecer civilmente", violando una ley (o varias) y violentando la integridad del supuesto "culpable".



Me hace pensar en aquel pasaje del libro de los Jueces que dice: "En aquellos días no había rey en Israel; cada uno hacía lo que bien le parecía" (Jueces 17:6). Aunque, ¡espera! Aquí tampoco hay rey pero sí hay poder ejecutivo, legislativo y judicial, ¿qué no? Aún así, de todas formas y para esta sociedad postmoderna, eso no importa; hará lo que se le pegue la gana.

El problema grave para nosotros es que, este pensamiento se está aplicando actualmente aún dentro de las iglesias. Hemos establecido un tipo de "desobediencia civil en el reino de Dios" que ejercemos en cuanto alguien "viola" nuestros "derechos" y entonces, antes que inmediatamente, hacemos a un lado los preceptos de amor, respeto y justicia para emprenderla contra el ofensor y proporcionarle una cucharada de su propia medicina.

No, no, no, sea por ignorancia real o por omisión intencional, violar uno solo de los preceptos de Jehová Dios, se constituye en pecado; para el cristiano la "desobediencia civil en el reino de Dios" no existe. Por otro lado, la obediencia a sus preceptos, a su Palabra, no es opcional. La obediencia complace al Señor y le glorifica. La obediencia trae bendición y nos hace bienaventurados.

"Y Samuel dijo: ¿Se complace Jehová tanto en los holocaustos y víctimas, como en que se obedezca a las palabras de Jehová? Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios, y el prestar atención que la grosura de los carneros" (1 Samuel 15:22).

"Bienaventurados los perfectos de camino, Los que andan en la ley de Jehová. Bienaventurados los que guardan sus testimonios, Y con todo el corazón le buscan" (Salmos 119:1-2).



Déjame repetirlo una vez más: la obediencia no es opcional. La obediencia complace al Señor y le glorifica. La obediencia trae bendición y nos hace bienaventurados.

Obedezcamos su Palabra, ¡ya!