Y esto, conociendo el tiempo, que es ya hora de levantarnos del sueño;
porque ahora está más cerca de nosotros nuestra salvación que cuando creímos.
Romanos 13:11

Un blog de Ministerios Jesús 24x7®

viernes, 4 de septiembre de 2015

Fe en la humanidad, ¿restaurada?


Una villa entera intenta (y logra) salvar a un elefante de su muerte, y muchas personas concuerdan con que "su fe en la humanidad ha sido restaurada".

Una persona intenta salvar (con razonamientos) a un bebé que está a punto de ser asesinado dentro del vientre materno y muchas personas concuerdan con que esta persona es un fanático que le niega a la madre el derecho de matar a un bebé y "su fe en la humanidad es perturbada".

No lo entiendo...

"¡Ay de los que a lo malo dicen bueno, y a lo bueno malo; que hacen de la luz tinieblas, y de las tinieblas luz; que ponen lo amargo por dulce, y lo dulce por amargo!" (Isaías 5:20).

Si pastoreamos sus corazones


Hablando en Facebook acerca de instruir a nuestros hijos en el Señor, una hermana comentó lo siguiente:

"... desgraciadamente muchos no aceptan que nunca seremos perfectos y al haber dañado a un hijo, siempre DIOS nos dará la solución para restaurar aquello que probablemente mejorara la vida de nuestros niños en la difícil adolescencia, siendo asi una generación de éxito y de corazones sanos para servir a EL....a poco no?" [sic]

Esta fue mi respuesta a su comentario:

"Sí, si pastoreamos sus corazones. Esa es la solución que Dios nos da en principio. No podemos hacer nada más que obedecer lo que Él nos ordena como padres; la transformación del corazón de todo hijo (incluidos nosotros en nuestro tiempo), solamente la puede dar Dios. En cuanto al éxito y el corazón sano, bajo los parámetros divinos, corresponden a una vida que está centrada en Dios y que vive para su gloria; no suena fácil ni simple (de hecho, no lo es) pero otra vez, el cambio lo hace el Espíritu Santo; nosotros como padres somos puestos por Dios para ser ejemplo y guía de ellos. Busquemos ser hallados fieles delante de Dios.

Una nota final: estoy de acuerdo contigo también en el asunto de la perfección, déjame ponerlo así: no hay ni un sólo padre o madre perfecto sobre la tierra, pero mientras nosotros los padres cristianos, pecadores arrepentidos y redimidos por Cristo, busquemos obedecer a Dios en nuestra labor de pastoreo de nuestros hijos, podemos descansar en su fidelidad".

Y ahora te pregunto, padre de familia: ¿Estás obedeciendo las Escrituras en la forma en que conduces a tu familia y guías a tus hijos para que conozcan al único Dios verdadero, pongan su fe en Cristo y honren al Señor con sus vidas?

Pastorea a tu familia: es el principal ministerio que Dios te ha confiado.