Y esto, conociendo el tiempo, que es ya hora de levantarnos del sueño;
porque ahora está más cerca de nosotros nuestra salvación que cuando creímos.
Romanos 13:11

Un blog de Ministerios Jesús 24x7®

domingo, 20 de diciembre de 2015

¡Que la Navidad no te distraiga!

Y esto es lo que sucederá en muchas mesas y reuniones navideñas... ¿Distraerá la Navidad a muchos de sus "deberes internáuticos"? ¿Te distraerá a ti?


Finalmente, ¿qué representa la Navidad para ti? ¿Cenas, fiestas, posadas, visitas a amistades largamente abandonadas, estrenos de películas muy esperadas, compras, regalos sorpresa, sorpresas en los regalos, villancicos o cultos especiales? ¿Todo lo anterior?

Sería bueno tomar unos minutos y reconsiderar lo que realmente significa la Navidad. Te invito a leer este artículo publicado por John MacArthur: "¿Cuál es el verdadero significado de la Navidad?"

martes, 1 de diciembre de 2015

¡Felices Fiestas!


¿Lo has notado?

El otro día fui a comparar algo para cenar. Al salir del lugar, uno de los tenderos me dijo con singular alegría: "¡Felices fiestas!" a lo que yo, raudo y veloz respondí: "¡Gracias! ¡Feliz Navidad para ti!". De inmediato, otra persona que también trabaja en el lugar me dijo en tono enérgico, como insinuando una corrección en mi felicitación: "Sí, ¡felices FIESTAS!".

¿Ya comenzamos también en México a temer ofender a las "minorías"?

Yo soy una minoría, y si no, haz la cuenta: Yo = 1, los demás mexicanos = 120 millones. ¿Por qué entonces no les da miedo ofenderme a mí y respetan mis creencias como respetan a las demás minorías?

A mí no me molesta que me digan "¡Felices Fiestas!" ni voy a andar corrigiendo a todo mundo, total, cada quien su religión, pero tampoco estoy de acuerdo en que me quieran corregir, pues en este tema, lo que va implícito es la supuesta "tolerancia moderna": tu aceptas mis opiniones y creencias mientras que yo acepto también mis opiniones y creencias; las tuyas no cuentan.

El respeto es recíproco: Yo seré prudente para no ofenderte insultándote y tú serás maduro para no hacerte el ofendido porque expreso con respeto mis creencias, digo, ahora resulta que si digo que creo en Dios, los ateos se ofenden, pero cuando ellos dicen que "Dios es un engaño y que yo debo estar loco y ser un ignorante para creerlo", yo "debo ser maduro" y no solo no ofenderme, sino "aceptar" que ellos tienen razón, ¡vaya reciprocidad!

En todo caso, cualquiera sea la circunstancia, haremos bien en estar alertas para aprovechar las oportunidades de testificar de Cristo a otros, sobre todo a aquellos para los cuales, cualquier referencia al nacimiento del Señor Jesús carece de importancia alguna; ¡son precisamente quienes tienen que oír acerca de Él!

La próxima vez que alguien te diga: "¡Felices Fiestas!", anótalo en tu lista de personas por las cuales orar, y pide al Señor te ayude a buscar activamente la oportunidad para hablarle de Cristo.


Publicado en el 22 de diciembre de 2014.